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Personalmente, me da igual

27 septiembre 2011

Marx señalaba que la principal función del Estado es como preservador de los privilegios de una minoría. Sólo en casos particulares donde hay un equilibrio entre dos clases -el periodo de prosperidad occidental 1945-1975, por ejemplo, con su delicado equilibrio entre trabajo y capital- el Estado se convierte en mediador en estas tensiones. Por eso se sostenía antes el Estado de bienestar. Por otro lado, tenemos a Grecia, España, Nueva York, donde la policía se dedica a reprimir al personal que protesta por un orden flagrantemente injusto de las cosas. Hay fases en las estructuras políticas en las que éstas coordinan la acción colectiva y amplifican los beneficios de su cooperación mientras que hay otras en las que éstas se convierten en la estructura que Marx denunciaba como de privilegio y represión. Lo hemos visto muchas veces – casi podríamos decir que es su dinámica natural. Y ahora nos encontramos con esto: la sociedad del turbocapital como estafa colectiva a gran escala en las que unos siempre ganan y los otros siempre pringan. Lo que era una simbiosis ha pasado a ser parasitismo.

Personalmente, he estado soñando con este momento desde hace tres años. Tengo que confesarlo, yo me voy a la cama cada noche soñando con una recesión, soñando con un momento como éste.

Alessio Rastani

Pero lo más sorprendente no es esto: es el hecho de que quiénes se benefician a espuertas de este particular orden de las cosas no creen absolutamente en él ni en su supervivencia. Les da igual. A Esperanza Aguirre, a Artur Mas o a Alessio Rastani. Por ellos, se podría ir al garete, pero sus beneficios seguirían intactos. El Estado ya no es lo que era: una estructura de represión destinada a transferir el dinero de los productores a unos pretendidos gestores. Ahora, los que teóricamente eran gestores según la narrativa oficial se dedican a desmantelar la res pública y a beneficiarse de este asesinato premeditado. Casi mejor que se queden el invento y busquemos por nuestra cuenta fórmulas económicas alternativas.

One comment

  1. No se a tu, pero a mi aquest home em recorda als Yes men….
    D’altra banda, prova de conseguir el llibre “the berkeley rebellion and beyond” de Sheldon s. wolin (1970) i filiparas mandungues de com estem revivint la mateixa historia amb un devenir molt més negre.:
    “the sacrifices of many who were willing to place their careers on the line, the spontaneity of their indignation, the warm fellowship of their movement, and their unfailing good humor were too real to be explained by subterranean conspiracies”
    Disfruta!



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