Posts Tagged ‘nuevos horizontes’

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Occupy Wall Street: toma de contacto

16 noviembre 2011

Sé que llamar OWS: toma de contacto a la primera crónica de una serie el día después de su desalojo desacreditaría a cualquier vago intento de llamar periodismo a esta cosa, pero es lo que tiene sufrir de productividad española enfrente a la vertiginosa sucesión de hechos que cualquier movimiento indignado desencadena. Como corresponsal Pobrelberg en Nueva York, me han preguntado varias veces por una crónica sobre OWS. Uno compara, uno contrasta, todo para poder decir qué es lo que caracteriza #OWS a diferencia del resto, pero le resulta que tanto #OWS como el #15M son movimientos esencialmente idénticos, tanto en la forma como el contenido, y siguen procesos esencialmente paralelos. La misma dinámica de cooperación y autogestión, el mismo carácter pacífico de las protestas, la misma brutalidad policial de un sistema que teóricamente acredita la libertad de expresión, las mismas justificaciones por salubridad e higiene, los mismos intentos de ridiculizarlos y desprestigiarlos, las mismas etiquetas ideológicas de tiempos pasados.

En todas partes el establishment politicomediático se pregunta, confusobut what do they want? Intenta clasificarnos en el tradicional eje izquierda-derecha, pero en vano: #OWS lo supera ampliamente. El presidente del país habla de simpatía con el movimiento, al mismo tiempo que aplica claras políticas en contra de él: ¿es que es idiota? Quizá. ¿es que acaso tiene las manos atadas y no puede hacer nada al respecto? También. Zapatero, Obama, Soros o Botín ven con buenos ojos un movimiento que irónicamente les señala a ellos mismos como culpables. Pero ellos no son malvados uruk-hai de Mórdor, sino es el sistema que intrínsecamente nos enfrenta a nosotros contra ellos. Es la misma estructura que, contra su voluntad, nos los presenta como enemigos. Y ellos, los que teóricamente tienen la sartén por el mango, no tienen ni idea de cómo cambiar algo que ya intuyen que no funciona. La verdad es que están igual de atrapados que nosotros, o más.

Pero para estar atrapados, viven muy bien los jodidos. Su problema es que tienen mucho que perder.

They tell you we are dreamers. The true dreamers are those who think things can go on indefinitely the way they are. (…) We are not destroying anything. We are only witnessing how the system is destroying itself. Slavoj Zizek

Si Occupy Wall Street tiene alguna particularidad, es su privilegiadísima posición des de la cual presencia el mismo colapso del sistema: Zuccotti Park es el mismo núcleo del reactor en plena fusión, el epicentro del terremoto del turbocapital, la zona cero del modelo anglosajón de neoliberalismo. Es en Wall Street donde se ordenó el desguace de la Glass-Steagall Act bajo la Administración Clinton que desató esta crisis. Es en Wall Street donde delincuentes multireincidentes con un alto plus de peligrosidad social conviven alegremente con los mismos a las que las víctimas de los primeros pagan para protegerse. Es en Wall Street donde los mafiosos culminan el sueño de Tony Montana, top of the world, entre cocaína, prostitutas de lujo y todos tus ahorros. Es en Wall Street donde están los pérfidos especuladores que juegan con la deuda soberana de Portugal, Irlanda, Grecia, Italia, España: es ahí dónde se aprieta el botón que desencadena una larguísima cadena de decisiones que termina con la muerte de pacientes catalanes que merodean por los hospitales buscando quién les asista. Si “los mercados” a los que Zapatero intenta calmar con sus millones de medidas antisociales tienen un hábitat natural, ése es Wall Street.

They also carry out these ugly activities with almost complete impunity — not only too big to fail, but also “too big to jail.” Noam Chomsky

Hay motivo. En OWS se tiene la seguridad de estar en lo cierto: we are the 99%, en un país donde el 10% de la población tiene el 71% de la riqueza: la gente está en la calle indignada por la absoluta impunidad de los que generaron esta crisis, que son el 1%. Sólo Madoff está en la cárcel y porque defraudó a los de su misma especie. No es un problema en absoluto coyuntural, como algunos quieren hacer ver. El sistema entero se halla fundado sobre un principio teórico que la misma historia ha desmentido empíricamente: el mercado podía ser un mecanismo de redistribución de riqueza. Si Estados Unidos es el modelo neoliberal por antonomasia, es algo muy chungo; sus fundamentos van siendo gradualmente minados por sus propias contradicciones: tiene, con diferencia, el porcentaje de PIB en gasto en sanidad más alto de la OCDE (casi el triple que España), pero ofrece un servicio social pésimo. Otro disparo en el pie, consecuencia de la misma lógica: la burbuja de los student loans está produciendo una generación de profesionales hipercualificados pero con nula capacidad emprendedora debido a su enorme endeudamiento. Otro disparo en el pie: El índice de desigualdad económica coloca al país a niveles africanos (entre Camerún y Jamaica). El país ya no es una democracia, sino una plutocracia: sólo los ricos pueden permitirse costearse una campaña electoral, con los resultados que tiene. Otro disparo en el pie: el grueso de los impuestos va a financiar el complejo militar del imperio, con Irak y Afganistán como si fueran “la AIG bélica”. Puro keynesiasismo militarista, la deuda del cual se financia… en Wall Street.

Por OWS han pasado para instalarse desde intelectuales de primer orden (Slavoj Zizek, Noam Chomsky, Flores d’Arcais, Judith Butler…) hasta cubanas octogenarias –la inigualdad nos enferma (sic)-, miembras del movimiento transversal Occupy the Hood/Occupy el Barrio, que aspira a integrar (con éxito) los no-blancos en el movimiento, los grandes perjudicados por el racismo inherente del sistema. Igual que el #15M, el movimiento empezó con unas pocas tiendas en una plaza y ahora se extiende, confiado de tener razón, por todo el país y por cada rincón de las ciudades. También aquí hay iniciativas de guerrilla gardening

Zuccotti Park (propiedad de una empresa: privatización del espacio público), rebautizado con su nombre original, Liberty Plaza, representa la misma praxis de la Primera Enmienda: la libertad de expresión, algo que la policía demuestra día sí día también que le cuesta tolerar, continuamente vallando las protestas, democráticamente exigiendo permiso para reuniones de más de veinte personas, confiscando los equipos electrógenos argumentando que podían causar fuego (!) y prohibiendo los mecanismos de amplificación de sonido, a lo que los manifestantes han respondido adoptando el sencillo método del human mic, ir repitiendo las palabras del orador, que siempre empieza con un melódico y positivo I propose, a modo de eco en una, dos, tres, hasta cuatro oleadas, algo que quizá sólo la esquemática gramática del inglés puede permitir. Ante el libre ejercicio de la Primera Enmienda, hoy una juez ha permitido una versión descafeinada y tutelada del derecho de manifestación – qué gran generosidad la del sistema de ofrecernos estos enclaustrados métodos de protesta! Por si lo olvidaban, el derecho a llevar armas (Segunda Enmienda) no fue obra de los locos de la Asociación del Rifle, sino de los líderes revolucionarios que reconocieron al pueblo el legítimo derecho a rebelarse contra un gobierno injusto. Ésta es la semilla de libertad en OWS tan intolerable para los poderes y que quieren restringir a toda costa.

La primera señal de fuerza fue en Times Square, donde decenas de miles se congregaron en la catedral del consumismo, para decir basta a ese gigante bukkake publicitario que es la apoteosis del turbocapitalismo. Gritos que sonaban: This is what democracy looks like! o No more war, por favor! Tan sólo por existir, el movimiento es especialmente molesto para los de arriba, porque con su natural espíritu cooperativo se pone en duda el acérrimo individualismo punto de partida de todo; en las plazas ocupadas éste se suspende momentáneamente y se readmite el trueque, la reciprocidad y el altruismo como formas básicas de relación económica. Es especialmente molesto, porque con su natural espíritu de auto-gestión lanza un directo mensaje al poder: no os necesitamosEn ese sentido, al igual que todas las protestas de indignados, el movimiento representa en sí una toma de conciencia de un nuevo espíritu, el germen de una sociedad más libre y justa: una semilla que está siendo plantada.

Próximas entregas: la rebelión de las cuentas bancarias; entrevista a un activista de OWS; entrevistas a profesores de Columbia.

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Actualización personal #15M

21 mayo 2011

En Barcelona hemos aprobado ya varias exigencias, abolición reforma pensiones, laboral, ley Extranjería, ley Sinde. Progresividad fiscal. Imprescriptibilidad corrupción. Ley de responsabilidad política. Fiscalizar transacciones financieras. Persecución fraude fiscal y abolición paraísos fiscales y SICAV. Fomento democracia participativa mediante el 2.0. Parar desahucios y devolución transparente del dinero público dado a los bancos. Referéndum sobre la monarquía. Etcétera.

Todo muy socialdemócrata vaya. Implementar todo esto, desde mi punto de vista, acarrea el desmoronamiento total del sistema tal como está montado, por el tema de la globalización, los capitales simplemente huirían y nos quedamos sin clase alta a la que joder/fiscalizar. Imperio Romano again.

Entonces, el cambio no comienza por arriba, sino que empieza en cada uno de nosotros, sacando la pasta de La Caixa, BBVA, Santander y metiéndola en banca ética (projecte FIARE y Tryodos), usar el transporte público y bicicleta, crear cooperativas de consumo alimentario en vez de consumir al Lidl o el Mercadona, comprar ropa en los pequeños negocios de jóvenes diseñadores y dejarnos de Zaras y H&Ms, que el trabajador abandone el rol pasivo de asalariado y se convierta en emprendedor y participe en las decisiones de la empresa (cooperativas de capital social, ni privado ni público), cooperativas de vivienda, asambleas de barrios que elijan los regidores de cada barrio y éstos al alcalde, fomentar uso energías microrenovables (solar y eólica), boicotear el periodismo acrítico, etcétera. Vaya, AUTOGESTIÓN Y LIBERTAD, creando un sistema alternativo que reemplace espontáneamente al antiguo y decadente. No los necesitamos. Ellos sí nos necesitan a nosotros.

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¡No hay alternativa! [Túnez: 23 días; Egipto: 18 días]

11 febrero 2011

Decía Thatcher allá en los ochentas. La reforma laboral, el pensionazo, los recortes sociales, la privatización de las cajas, la ley Sinde, etcétera, se dedican a institucionalizar un neofeudalismo de facto sin aparente alternativa posible, a cargo de una amorfa entente Estado-Mercado, representante de una privilegiada oligarquía que vive a costa de las fuerzas productivas de la sociedad, los trabajadores. Mientras los pueblos de los países árabes o China vislumbran la democratización, las sociedades europeas viven estancadas, descontentas y frustradas. Parece que cualquier copo de nieve que cae vaya a desencadenar, como en Túnez o Egipto, una avalancha de sucesos críticos, de protestas y rebeliones que hagan caer al régimen. Y el copo de nieve cae, pero no pasa nada, y todo sigue igual. Porque, como dijo Poch, las revoluciones no ocurren causadas por extrema miseria y frustración, sino por las expectativas de un futuro mejor. ¿Y qué futuro mejor se propone desde la otra orilla?

No hay alternativa, decía Ben Ali a los tunecinos. No hay alternativa, decía Mubarak a los egipcios. Pues bien, ¡jodeos! Los dictadores han caído y, aunque con casi tres décadas a sus espaldas cada uno, su caída ha durado poquísimo: 23 días en Túnez, 18 días en Egipto. Nos dicen a nosotros, también, que no existe alternativa. A lo que no hay alternativa es al cambio, dicen entonces los partidarios de un sistema más justo, eficiente y sostenible que el capitalismo occidental. ¿Pero qué tipo de cambio?

Para empezar, reformas tradicionales y auténticamente socialdemócratas, más ahorradoras que los salvajes recortes sociales decretados el 13 de mayo del 2010 (fuente: popota, LPD), a las que podemos añadir la reciente reforma laboral para poder despedir libremente, que sólo ha servido para aumentar paro y precariedad laboral. Cabe recordar que es en los países donde se destruye menos empleo son aquellos donde el trabajador está más protegido, no al revés…

  1. Recuperación del impuesto de patrimonio vigente durante el mandato de ese socialdemócrata llamado Ansar y eliminado por el PSOE, que podría aportar 1.800 millones de euros.
  2. Recuperación del tipo máximo del IRPF vigente durante el mandato del socialdemócrata Ansar y que al grito de “bajar los impuestos es de izquierdas” aprobó ZP, de lo cual se podrían obtener 2.300 millones de euros.
  3. Recuperación de la normativa de impuesto de sociedades vigente durante el mandato del socialdemócrata Ansar, y que fue sometida a una poda en la misma reforma fiscal mencionada en el apartado anterior que, según informe del propio gobierno, permitiría obtener 8.100 millones de euros. Sin contar, eso sí, las rebajas que ha ido introduciendo posteriormente el gobierno.
  4. Recorte a la mitad de los 6.000 millones de euros de dinero público que anualmente recibe la iglesia católica, apostólica y romana, aumentados después del último acuerdo con el PSOE.
  5. Cancelación de la cada vez más impopular Misión de de Paz en Afganistán, que supone un coste de 400 millones de euros según comentaba esta semana el diputado Joan Herrera.
  6. Recuperación del impuesto de sucesiones vigente durante el mandato del socialdemócrata Ansar, que en sus buenos tiempos suponía más de 4.000 millones de euros.

Pero estas reformas en ningún caso revierten el pervertido actual estado de las cosas, un auténtico antiguo Régimen que derribar. Las propuestas realmente radicales consisten en la constitución de una nueva economía basada en los principios democráticos y humanistas, fundamentada por lo tanto en la figura empresarial de la cooperativa, que por cierto es la que ha crecido más durante la crisis:

  1. Soberanía alimentaria: cooperativas de producción y consumo (productos locales y ecológicos, sector que estos tiempos experimenta ya un gran crecimiento, hasta  en Estados Unidos)
  2. Independencia energética: cooperativas de producción energética (solar y minieólica) para comunidades pequeñas, uso de transportes alternativos (bicicleta) y fomento del transporte público
  3. Democracia directa y participativa: asambleas populares en cada barrio para decidir la agenda política y el uso de los presupuestos municipales (ejemplo de Porto Alegre). Tomar el poder a nivel local (Ayuntamientos) y dar expresión política a los movimientos cooperativos, construyendo un sistema auténticamente desde abajo
  4. Vivienda digna: Plantillas urbanísticas destinadas a fortalecer el tejido social, basadas en un modelo de barrio. Vivienda barata y libre de hipotecas, basado en el modelo de Cooperativas de Uso
  5. Información y cultura libres, basadas en el libre intercambio. Abolición de los mass media. Neutralidad de Internety constitución de un “microperiodismo de blogs”. Mejor los directos que los enlatados.
  6. Banca ética, subordinada a los intereses de los ciudadanos y no al servicio de la oligarquía, como el Proyecto Fiare.

En suma, una nueva fase civilizatoria que supere el turbocapitalismo depredador. Como ya dijo Marx, el capitalismo es, tan sólo, una fase más en la historia humana, totalmente imprescindible para acometer una esencial modernización y democratización de nuestra sociedad, pero que debe ser superado: llega un momento (entre 10.000 y 13.000 dólares de renta) en qué riqueza y felicidad dejan de estar correlacionadas: ser más rico ya no nos hace más felices. El PIB americano se ha doblado desde los años cincuenta, pero la gente que se declara “feliz” siempre se mantiene en la misma proporción y la que se declara “muy feliz” incluso ha bajado”. Se tiene que cambiar, porque el sistema es insostenible y ya no genera más felicidad. No hay alternativa. En plan más filosófico, es imperativo superar la omnipresente sociedad de masas actual, recuperar los valores humanistas e ilustrados que ya habitaban en el centro de nuestra cultura e introducir el valor de la cooperación, de la armonía social y con la naturaleza.

Repito: Túnez, 23 días. Egipto, 18 días. El poder del pueblo sí existe. Ahora nos toca a nosotros poner el contador de aquí a cero.

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La teoría de la bola de nieve: Túnez – Egipto – ¿España?

8 febrero 2011

Túnez El 17 de diciembre de 2010, una policía confiscaba por enésima vez el carrito de verduras sin licencia de Mohamed Bouazizi, el único miembro con trabajo de una familia de siete. Intentando pagar la multa de siete dólares, la policía lo abofetea, escupe e insulta. Cuando el gobernador de Sidi Bouzid rehúsa escucharlo, Bouazizi, humillado, dice: “Si no me veis, me quemaré a mí mismo” y se quema a lo bonzo delante del edificio gubernamental. Muere el 4 de enero. Su acto cataliza protestas multitudinarias en todo el país. Sólo veinte días más tarde, el dictador Ben Ali abandona Túnez, después de 23 años de gobierno autocrático con el apoyo occidental.

Egipto El 6 de junio de 2010, Khaled Said, de Alejandría, es golpeado hasta la muerte por dos policías, después de que colgara en Internet un vídeo donde se veía presuntamente a policías repartirse y tomar droga incautada. El hecho crea gran indignación en Egipto, una gran potencia en el mundo islámico; se crea entonces la página de Facebook We are all Khaled Said, destinada a denunciar las torturas sistemáticas de la policía del vicepresidente Suleimán, our man in Egypt que diría la CIA, y que se convierte rápidamente en la mayor página web de disidentes del régimen de Mubarak, y Human Rights Watch denuncia las evidentes torturas que sufrió Said. Mohamed El Baradei, líder disidente, preside las protestas del 25 de junio en honor suyo. Cuando Ben Ali se exilia de Túnez, las protestas se contagian a Egipto y el 25 de enero de 2011, seis meses después, el día de la Ira, centrado en la plaza Liberación (Tahrir) de El Cairo, pone en jaque al siniestro régimen de Mubarak, con treinta años al poder y el apoyo incondicional de Estados Unidos e Israel. Obama no puede contradecir la propaganda americana de los EEUU como el Imperio de la Libertad, pero al mismo tiempo no puede dejar escapar su férreo control de la región (el 40% del gas que recibe Israel pasa por Egipto) y lanzar el mensaje a sus dictadores títeres que los puede lanzar a la basura cuando ya no sirvan, y decide entrometerse, una vez más, en una “transición democrática” presidida por el Himmler egipcio y con la sólida credibilidad que otorga el apoyo durante tres décadas a Mubarak que, en todo caso, dejará de gobernar en septiembre de 2011.

¿España?

¿y España?

Para un egipcio que haya sufrido las torturas de los servicios secretos  del vicepresidente Suleimán o la miseria de no poder alimentar a sus hijos, la comparación con España sería insultante. Pero de hecho no estamos comparando España con Egipto, sino la necesidad social de cambiar hacia mejor, esencial tanto en Egipto como en España.

“Friends, Romans, countrymen, lend me your ears”

Marco Antonio en Julio César de Shakespeare

Las actuales protestas populares demuestran que los gobiernos, independientemente de si son mercados políticos de masas (“democracias”) o dictaduras, sí son permeables al “poder del pueblo”, que al fin y al cabo constituye la fuerza productora fundamental de una sociedad. Desde siempre ha sido un actor político, más o menos activo en función del momento histórico; se ha rebelado participando en revoluciones bolcheviques y ha ido dócilmente a las carnicerías de la Primera Guerra Mundial. Los políticos de la República Romana ya eran conscientes de ese poder del pueblo, y Shakespeare, y ahora los tunecinos, y los egipcios y también Ben Ali y Mubarak, pero también Obama, que estos días no ha podido dormir por culpa de los molestos ciudadanos que protestan en la plaza Tahrir.

De momento, excepto el episódico caso de Islandia, los únicos que aún no han tenido constancia de ese “poder del pueblo” son los mercados financieros que dirigen nuestras sociedades occidentales a expensas de nuestro trabajo. Túnez y Egipto demuestran que un pequeño evento ocasional puede desencadenar una cascada amplificadora de sucesos que terminan catalizando grandes cambios. En eso consistiría el efecto de la bola de nievela mayoría de copos de nieve que caen no tienen efecto alguno en el paisaje, pero llegará uno que terminará generando una enorme avalancha, pero para eso necesita que todos los anteriores hayan caído. ¿Para cuándo ese copo de nieve en España?

Es lo que se llama en física la criticalidad autorganizada del montón de arena, el modelo Bak-Tang-Wiesenfeld.

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Que desaparezca la cultura

25 diciembre 2010

Que el cine se ha encarecido muy por encima del aumento de los sueldos y además está subvencionado en un 18% por los contribuyentes y después casi ni se estrena, dinero público a fondo perdido, pero no, se ve que los españoles no apoyamos suficientemente al cine. Que pagamos una de las tarifas planas más lentas y caras de la Unión Europea – ¿dónde está aquí la cultura libre, el todo gratis? Que la película más taquillera de este año fue también la más descargada, así que una cosa no quita a la otra. Que se querían introducir totalitarias medidas de censura a la china para proteger los intereses económicos de una industria caduca y obsoleta que sí, que tiene que desaparecer y tiene que hacerlo rápido. Y el mejor modo es encender el Azureus y empezar a bajarse la discografía completa de Miles Davis que, por si no lo sabían los de “la cultura”, está muerto, así que no va a ver nada del dinero con el que ahora podría gastar en sus discos, que iría a las discográficas. Las descargas e Internet son el futuro de la cultura, como en su momento lo fue la invención de la imprenta. Es su democratización total.

Que a mí me encanta la música en directo y pagar por ello, pero en Barcelona se ve que esto es algo casi criminal si no es masificado, a gran escala y el artista es Lady Gaga. Que ir al teatro, al cine, tener un libro entre las manos, son pequeños placeres que te alegran el día. Pero el escritor sólo ve un 8% de los beneficios que generan sus libros, y el músico algo parecido. Toda la pasta va a los intermediarios, que priorizan una cultura gris, monótona y de masas. Intermediarios ahora por suerte superfluos que buscan la maximización de los beneficios económicos con productos culturales de consumo totalmente impersonales y mediocres que me hacen sentir a mí como ganado que come pienso y a los artistas como pasivos objetos de consumo. Si esta es la cultura que va a desaparecer, que desaparezca la cultura.

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Democracia y Masa

19 noviembre 2010

El problema de la democracia no son los políticos, son los ciudadanos, que aunque haya opciones mejores y más baratas siguen usando el Windows de Microsoft, viendo a la Esteban por Telecinco, leyendo a Coelho, votando al PPSOE y etcétera. Los partidos buscan insistentemente la centralidad mediante encuestas y sondeos y deciden su programa político en función de esto… En Estados Unidos hasta parece que el libro del intelectual está escrito pensando en venderlo al máximo número de personas posible… Pero en esos momentos viene en la mente aquella frase de David Simon, el creador de esta grandísima serie, the Wire:

Fuck the average viewer.

Que se joda el espectador medio. Que se joda el votante medio. Que se joda el lector medio. Que se joda… la persona media. Focalizarse demasiado en la mediocridad, en la normalidad, en la bajeza del hombre-masa, de momento ha sido a nosotros a quiénes ha jodido, porque nos ha estancado en la nada. Berlusconi, el dictador italiano, es un gilipollas y por lógica así tienen que ser también sus votantes. Es su responsabilidad votar a no-gilipollas. Ahora no hay excusas. Pero es la rebelión del hombre-masa, ése que se ha convertido, espontáneamente o no, en el mejor cliente del turbocapitalismo, porque aquí es mayoría y por lo tanto producir su producto preferido es la mejor forma de maximizar beneficios.

El alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho a la vulgaridad y lo impone donde quiera.

José Ortega y Gasset

Al margen de correcciones políticas, existe un tipo de aristocracia espiritual que sí es legítima y no es simple esnobismo, porque encarna la voluntad de ir hacia algo mejor y éste es un valor realmente bonito, reivindicado por Ortega y por Nietzsche y tantos otros. Pero ahora mismo no existen estructuras sociales que promuevan este valor, sino que el actual canon social es un hedonismo estúpido y nihilista que precipita al individuo a la deriva hasta abandonarlo en el equilibrio más estable e inmóvil: la muerte espiritual. Pero si examinamos a cada individuo uno por uno, veremos a gente despierta, activa y con ganas. Son las estructuras, las dinámicas sociales colectivas, que nos empujan a ser hombre-masa. Se pierde todo rastro de individualidad.

La Ilustración planteó su proyecto de la modernidad reivindicando este derecho tan nietzschiano, pero lo llevó a cabo desarticulando una a una las tradiciones y las estructuras sociales que creía que eran la esclavitud del individuo: reivindicando la libertad de religión, de pensamiento, sexual, ideológica, para permitirle desarrollarse libremente y convertirse en el ciudadano de su república utópica. Pero creyendo liberar al ser humano, lo dejó sin canales por los que su espíritu pudiera discurrir. Estas tensiones, estos dinamismos, encarnan la esencia del ser humano y si desaparecen, ¡muerte! Como dijo Nietzsche, hay que tener el coraje del león para romper las viejas tablas de la ley y traer de nuevas. Hemos roto las viejas, sí, pero dónde cojones están las nuevas?

De hecho, aquí radica la diferencia fundamental entre el Imperio Romano y el Antiguo Régimen:

  • en el Imperio Romano, sólo quedaban las estructuras viejas y rígidas contemplando su propia decadencia y los ciudadanos como público pasivo del colapso.
  • en el Antiguo Régimen, la burguesía se organizó como sector social cuando las estructuras sociales ignoraban esta misma realidad y con sus reivindicaciones y su lucha, terminó reorganizando la sociedad y salvándola del colapso, construyendo nuevas estructuras que canalizasen esta vez sí la creatividad y la fuerza espiritual de los hombres.

Ahora son estas estructuras las que están rígidas y viejas. Ahora toca cambiarlas: una sociedad, energéticamente y alimentariamente independiente, desde abajo hacia arriba con múltiples y dinámicos niveles de organización.


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SANTIFICATION PARTY (2)

13 noviembre 2010

Plaça de la Catedral, 7/11/2010, 9 am. Papamóvil en el fondo. Multitudes gritándose entre sí eslóganes contrarios – aja, sí, son papistas versus gays. Otra vez el circo mediático.

Es cuando os miro fijamente que me doy cuenta de que todo esto es un gigantesco malentendido – vuestras piernas, manos, ojos, brazos, atados por transparentes hilos de nylon que penden del cielo y os dirigen mecánicamente todos vuestros gestos, con esa luz ahora tan artificiales y maniqueos. ¿Por qué os prestáis tan fácilmente a enfrentaros los unos a los otros como si esto fuera una guerra, como si estas hostilidades existieran más allá de vuestra mente obcecada, por qué creeros las simplistas caricaturas que confirman vuestras simplistas ideologías, para seguir con vuestras rutinas de siempre y no tener que cambiarlas de un modo demasiado dramático? ¿Por qué no reconocer la máscara del otro como una de igual a la vuestra?

Sí, miradme con mi camisa de color verde psicodélico, mi chaqueta de terciopelo azul, sombrero que parece una bola de disco de los setenta y un eterno pañuelo naranja; soy un payaso. Una caricatura de mí mismo. Un cabaretero. Pero cuando observo lo que llamáis realidad con mis ojos demasiado ingenuos, no veo fronteras. No hay límites. No hay dura pared impenetrable entre yo y ella, mi musa, mi amor.

No sólo yo soy yo.

Yo soy yo con esas banderitas del Papa aunque nunca haya sido pro-Papa,

soy yo con mis historias noctámbulas detrás,

soy yo con todos estos amigos infinitos que me rodean y sé que me abrazan aunque estén ahí lejos,

soy yo con estos rayos del Sol que me perforan la piel y me penetran el corazón,

soy yo con cada una de las circunstancias que ahora pululan a mi alrededor y que al final son las que me definen y me caracterizan – yo vivo en cada detalle que sucede en cada instante del fluir del mundo – como un río heraclitiano, salvaje e infantil, me sumerjo completo dentro y sé que estoy inevitablemente fusionado con esa realidad que el lenguaje humano ha colocado incomprensiblemente en otro cajón. Yo soy cada experiencia de mi espíritu, cada silla sobre la que me siento, cada mujer a la que beso, cada amanecer con el que hago el amor, cada artículo de este blog que escribo con el corazón en la mano, y nada más.

No soy nada más que todo este enorme cúmulo de minúsculos detalles que percibo y experimento en el que se resume mi vida, mi identidad. Existir es percibir y ser percibido, que decía Berkeley. Pero yo no me limito a percibir esta realidad que se resiste a ser encajonada, de hecho. Yo soy esta realidad pura e infinita. Esta experiencia que es una certeza de que todo es uno y todo es infinito y todo es puro, esta experiencia de comunión cósmica, esto es Dios. Yo experimento a Dios. Dios existe y Dios soy yo.

No hay duda.