Posts Tagged ‘lo local’

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Quemen más contenedores, ¡por favor!

3 marzo 2012

En este artículo, Badiou habla del drama social que ocurre en estos mismos momentos en Atenas. Cierto, es un drama social cataclísmico, donde los griegos son el “precio a pagar” para la sostenibilidad del sistema. 25.000 sin techo deambulan por Atenas, un 0,61% de su población. Entonces, uno mira a la capital del mundo libre, Nueva York, y lee que hace poco se batió el récord de sin techo, 113.000, un 1,4%, más del doble que en la dramática Atenas. Es más: la deuda externa de Estados Unidos llegó al 100% de su PIB, igual que en España en 2009 (la de Grecia era del 120%). Seis millones de personas viven en sus cárceles: más que en los gulags de Stalin. Su índice de desigualdad (Gini) es el mismo que China, “ese inestable país con grandes desequilibrios internos de riqueza”, según el director de Stratfor.

La deudocracia tomó el poder primero en el Tercer Mundo, ahora en el sur de Europa, pero amenaza el mismo corazón de Occidente. Un default descontrolado de Grecia desencadenaría una reacción en cadena que podría tumbar a Europa y Estados Unidos con ella. El colapso de MF Global es paradigmático, porque expone la vulnerabilidad de Wall Street y por la perversa gestión política de su caída por parte del Zapatero americano, Barack Obama:

It means that nobody’s money is safe. It means that regulators care more about protecting the so-called “Systemically Important Financial Institutions” than about protecting Ordinary Joe investors. It means that, when crunchtime comes, central banks and government regulators will allow SIFI’s to get better, and let the Ordinary Joes get fucked.

“The MF Global scandal has made it clear that the integrity of the system has disappeared.”

Deudocracia significa gobierno plutocrático a través de la deuda. ¿Deuda de quién a quién? De nosotros mismos, porque utilizamos los servicios públicos del Estado endeudado, a nosotros mismos, porque los bonos soberanos los compran los bancos con el dinero de nuestros mismos ahorros. Entre estos dos puntos –nosotros–, una gigantesca telaraña de interdependencias económicas en los privilegiados puestos clave de la cual se han colocado banqueros y políticos que, dicen, “gestionan nuestro dinero por nuestro bien”, eso es, para la sostenibilidad del sistema. En cambio, yo lo llamo atraco a mano armada; esta vez con porras y escopetas de balas de goma.

En este sistema, el capital es tremendamente escaso (está en muy pocas manos) y por lo tanto su principal fundamento. A nivel global, múltiples ciudades compiten salvajemente entre ellas para atraerlo (Mumbai, Dubai, , Shanghai, Nueva York… Barcelona?) y convertirse en nodos de la economía global. El suelo de estas ciudades se encarece vertiginosamente, se contratan a arquitectos de renombre para aún subirle el precio construyendo macroproyectos y etcétera. Debajo de este ecosistema del capital, indiferente, una gran masa de trabajadores compite por el empleo precario y temporal que se les filtra des de arriba y, si les llega, da las gracias al empleador. Por eso la definición más ajustada de este sistema tremendamente dual no es otra que puro neofeudalismo.

Lo hace Léon Blum, presidente del Gobierno y padre de la no-intervención, que sin ser invitado y con un par, se sube a la tribuna. Y explica la razón de su decisión. Llora, realiza un silencio y dice: “No puedo hacer nada. Tengo las manos atadas”

Guillem Martínez, De cómo nunca gobiernan las izquierdas

Dualidad: capital y trabajo van por caminos distintos; es la anomalía antidemocrática del empleo asalariado, que permite la extracción de riqueza desde abajo hacia arriba. Así se consolidan los oligopolios y su poder político, se gestan los sectores estratégicos, con carta blanca para la irresponsabilidad criminal, porque “si caen, caemos todos”: su irresponsabilidad se convierte en un asunto de bien público. Si los rescatamos, la carta blanca sigue. Este chantaje político a la sociedad es totalmente estructural, nada casual. El político, por lo tanto, tiene las manos atadas. A ese nivel, nadie ni tan sólo piensa en una alternativa a los rescates trillonarios y como máximo llora cuando anuncia los recortes, mientras desahuciados se suicidan en su desespero. A ese nivel, nadie llega con una alternativa: los sindicatos verticales, comprados; los partidos, con sus mecanismos de selección de personal soviéticos, nada. Estamos como en la URSS a principios de los ochenta. En las elecciones francesas, Hollande ha prometido regular las altas finanzas. Pero el impacto de estas iniciativas es idéntico al de un default griego: el colapso del sistema. Obama también podría hacer lo que Roosevelt en su momento, trocear los bancos, pero es que es inconstitucional. A ese nivel, las manos están atadas, estructuralmente, y el combate es dicotómico: a un lado del ring, los servicios públicos; al otro, la sostenibilidad del sistema. Si a ese nivel las manos están atadas, sólo queda otro: el local.

It is hugely important and worth mentioning that ‘mistakes’ have been done in the beginning of the crises because we did not have a well-organized ‘police force.’ American psyche can be easily manipulated when they hear that there are ‘mistakes’ done and now we are ‘fixing it.’ It’s worth mentioning also what is happening now in Wall Street and the way the demonstrations are been suppressed by policemen, police dogs and beatings.”

Asesor de Bashar el-Assad

Hay que descolonizar nuestras mentes, liberarnos del síndrome de Estocolmo y darnos cuenta de esta cruel dicotomía; tomar conciencia de que el Estado de bienestar tan sólo existe porque se fundamenta en la economía de escala a partir del trabajo, de la que los gestores se quedan su parte –un robo.  Los rescates a bancos, un robo; las infraestructuras poco rentables, un robo; la existencia de directivos en TMB, un robo; los impuestos mal gestionados, un robo. Las palizas de los salvajes maníacos con placa no son desproporcionadas, ni un error, como dicen algunos, en la línea discursiva de Assad, desde siempre se ha hablado de “errores”, “daños colaterales”, etcétera, pero esto es puro monopolio informativo de la violencia, pura CT, que insiste en eliminar la carga simbólica política a la violencia sistemática de unos y el “vandalismo” de otros: en absoluto, es represión estructural a quién se atreve a descolonizarse y a replicar al atraco a mano armada.

Sería “un error” si los mecanismos de selección y el entrenamiento de los cuerpos de seguridad fueran democráticos y transparentes, si después de las palizas hubieran expedientes y cárcel y no absoluciones ni indultos, pero es que no es así. Es violencia estructural contra los que se quejan del atraco y, cuando alguno se pasa y quema algún contenedor, aún existen colonizados por el síndrome de Estocolmo que dicen “¡así no!” y otros que lamentan la mala imagen que da Barcelona, “la marca BCN”, que precisamente ve obstaculizada su frenética carrera global en la captación de capital y, por lo tanto, en la supervivencia del relato del neofeudalismo. Visto como está la cosa, entonces, quemen más contenedores, ¡por favor!

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Hedonismo y desequilibrio: ¿por qué las instituciones humanas?

28 junio 2011

Quién quiere saborear los dorados rayos de sol, tiene que estar dispuesto a caer en la mierda y tragarse todo el lodo. La vida es una montaña rusa de emociones, un péndulo desbocado que salvaje golpea de lado a lado, un todo o nada continuo que corre sobre el abismo. No hay excusas, dijo Camus. La vida es para descantillarse; si no, no vale la pena que sea vivida. No hay más opción que ser un salvaje: vivir el desequilibrio inherente de la vida dando bandazos, gozando cada ínfimo y colorido detalle y matiz y peculiaridad de lo real y lo imaginario, agotando hasta el último minuto del día, buscando siempre la hora número veinticinco, aquella que nunca llega que es donde descansa nuestro espíritu frondoso y virgen.

Maravilloso el tornado sensorial. Sí, está bien pero. En Berlín, ciudad infinita, charlando con un joven bohemio americano de padres neocon renacidos, lo decíamos: sí, una vida de earthly pleasures está fenomenal, pero algo falta. Al puzzle de la vida le falta una pieza, esa sensación perenne que se repite en el jardín berlinés de Epicuro¿acaso todo se resume en la continua búsqueda del placer por el placer? Porque fuera, en la realidad normal y gris, todo se cae a pedazos lentamente, mientras nosotros, felices pero ingenuos, espectadores del eventual colapso de la civilización occidental. Aturdidos por el tamaño de la catástrofe, nos refugiamos en lo colorido de modo bien olvidadizo, como si pudiéramos ignorar que no somos idiotas -que somos ciudadanos y parte inseparable de la sociedad- y así tenemos tanto una responsabilidad cívica por fuera como un motor interno por dentro de construir algo en positivo.

A veces uno piensa que el Imperio Romano, comparación tópica pero obligatoria, terminó diseñando unas estructuras sociales que, con sus fiestas, orgías y bacanales, consiguió hacer olvidar a las potenciales mentes brillantes de sus responsabilidades para con la sociedad, de modo que apareciera tan sólo en décadas un Diocleciano, fundador del Dominado Romano (siglo III dC), y un conjunto de Pompeyos, Césares, Brutos, Marcos Antonios, Octavios y Cicerones en pocos años al final de la República (I aC). Igual comparemos ahora con la época de la Transición. En todo caso, hay que sacudirse de este hedonismo estúpido y cosificador, mucho más capitalista que epicúreo, y reivindicar lo político:

La tragedia [de los comunes] en cuestión aconteció a un grupo de pastores que utilizaban una misma zona de pastos. Un pastor pensó racionalmente que podía añadir una oveja más a las que pacían en los pastos comunes, ya que el impacto de un solo animal apenas afectaría a la capacidad de recuperación del suelo. Los demás pastores pensaron también, individualmente, que podían ganar una oveja más, sin que los pastos se deteriorasen. Pero la suma del deterioro imperceptible causado por cada animal, arruinó los pastos y tanto los animales como los pastores murieron de hambre. “La avaricia rompe el saco” suele decirse; […] así, racionalmente, pensaron los pastores, que siguiendo la estrategia del gorrón, aumentaron sus rebaños hasta que destruyeron los pastos comunes.

En 1968, pleno despertar de la primavera hippie, Hardin publicaba el artículo The Tragedy of the Commons en Science, con sus consideraciones sobre la sobre-explotación de los recursos naturales por parte de una población humana excesiva. En cierto modo, es una generalización a un número de jugadores del clásico dilema del prisionero, donde dos jugadores se enfrentan con dos estrategias posibles, cooperación y defección. El mejor resultado para la pareja es cuando los dos cooperan, pero está esa opción tan capitalista de maximizar los beneficios mediante el salto unilateral a defección (ie explotación): mientras tú sigues cooperando, yo gorroneo. Como los dos son agentes racionales, los dos toman idéntica decisión mediante ese salto y se da el escenario, paradójico, de que el beneficio para la pareja ha disminuido en total. De algún modo, el dilema del prisionero es la corrección a la legalización moral del egoísmo que hizo el liberalismo, una verdadera ruptura ética, con su clásico “el beneficio común se maximiza espontáneamente cuando cada persona busca maximizar sus beneficios individuales“. La narrativa que sostenía el tejido comunitario sufrió aquí su primer desgajo.

Precisamente, ése es el drama del cooperador, tan necesario y ubicuo, en la tragedia de los comunes: cargar una responsabilidad para la comunidad pensar a nivel global: abrir cuenta en banca ética, consumo responsable, uso de transporte eficiente, etcétera- cuando lo fácil sería abandonarse a una vida de placeres y excesos de puro free-rider individualista. Es comer la manzana del árbol de la ciencia e ignorar la de la vida. ¿Es que se pueden integrar sónar y 15-M? ¿O son acaso incompatibles? Estos extremos opuestos, por un lado el cultivo de un hedonismo saludable espiritualmente, es decir, de un proceso de individuación y autorrealización personal, y el cultivo del deber cívico para una comunidad más justa y eficiente, fueron, respectivamente, los estandartes de la izquierda hippie y la izquierda marxista. Precisamente en la imposibilidad de integrar placer y deber, felicidad y justicia, se debió la crisis de la izquierda americana a finales de los sesenta –Ponche de Ácido Lisérgico de Wolfe- y su generalización a nivel total e ideológico.

La otorgación del Premio Nobel a Elinor Ostrom muestra como las cosas están cambiando para mejor. Su gran trabajo ha sido demostrar como sistemas de administración económica cooperativa tienen éxito donde los teóricos del mercado desde hace mucho tiempo predecían que fallarían.

¿Por qué las instituciones humanas? La tragedia de los comunes no sólo ilustra el drama del cooperador que no se puede ir de sónar, sino plantea la necesidad de la misma existencia de instituciones humanas que canalicen y amplifiquen la acción colectiva del grupo, regulando el uso de los bienes comunes y permitiendo al mismo tiempo el florecimiento libre y personal. Precisamente, en antropología ésta sería la tesis integracionista del Estado (rollo socialdemócrata, liberal), donde éste tendría una función “buena”, opuesta a la tesis del conflicto, tanto de carácter marxista como libertario, que considera que su única función es la preservación de los privilegios de la elite. Como ocurre tantas veces, lo más probable es que la explicación buena sea una combinación de las dos, porque no son excluyentes: inicialmente una mayoría social consiente el acceso al poder de una elite que mediante las instituciones maximiza el bien común de modo más o menos efectivo, pero pasado el tiempo ésa se apoltrona y empieza a dirigir la sociedad de modo despótico y por el beneficio propio en detrimento del colectivo. ¿Nos suena la historia? Es también la de la Isla de Pascua, del Imperio Romano, y la de esta mañana en el discurso del Estado de la Nación.

En este sentido, la tesis libertaria no aboga por la abolición de las instituciones, sino que la función de éstas se limite a la coordinación y no a la consolidación de privilegios. ¿Qué tipo de estructuras sociales pueden liderar a eso? ¿Qué tipo de organización? Una idea, al vuelo, es la red de checks and balances de múltiples y diversos polos de poder que se compensan entre sí, evitando la concentración de poder, sea económico, o sea político- un modelo etéreamente federal. Obviamente, la teoría ya la tenemos bien aprendida – ¿pero cómo se llega a eso?

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Crónicas de un enfermo

26 junio 2011

Las cosas terrenales que le rompen a uno la periodicidad en el blog, primero el sónar y después la resaca más larga y dura de mi vida, tanto que casi me recordaba a otra cosa. En todo caso, en la enfermedad gastroenterítica -mi cuerpo sólo pide una cosa y no es zumo de naranja- a uno le golpean severos momentos de agrietada lucidez, y es que la semana ha dado de sí. Aquí unos apuntes.

Primero, que el descerebrado de Puig, el ahora claro fabricador de la supuesta violencia de indignados contra políticos (porque las pruebas en el otro sentido casi sobran) sigue sin dimitir, humillando la institución de Claris, Macià, Companys, Maragall y mía y tuya. Que el gobierno de CiU, debidamente masajeado por la muy crítica (risas enlatadas) prensa del régimen (que le pone un seis a un gobierno fascistoide y corrupto), y del brazo armado del FMI –oséase, el PSOE- siguen aplicando a rajatabla las recetas económicas de un acusado de violación e insigne socialisto, es decir, recortar, recortar y recortar hasta que del jardín epicureísta del placer que antes confundíamos con Estado del bienestar sólo quede un mísero bonsai raquítico en rigurosa aplicación de los preceptos de Friedman, escuela de Chicago (donde también se formó el recién preso gángster “Whitey” Bulger, por cierto). Los preceptos de Friedman son claramente y honesta anti-inflacionistas y para eso apoya una política monetaria conservadora, que no tire del déficit presupuestario alegremente que a la larga esto no se ajusta solo. Cuando haya crisis, recortar de lo habitualmente poco competitivo (sector público), poca fiscalidad y que el esfuerzo de los emprendedores haga girar de nuevo la rueda de la fortuna.

Comenzamos la semana con la intolerable insubordinación de esa agencia de rating llamada S&P al advertir sobre la posibilidad de arrebatarle la triple A al Gobierno estadounidense: ya saben, una parte del oligopolio privado de las agencias de calificación amenazando a quien ha creado y sustenta ese oligopolio privado. Enternecedor.

Juan Ramón Rallo, jefe de Opinión de Libertad Digital

El problema de fondo es que las medidas no van dirigidas a estos propósitos.

Las prioridades son otras: una y principal, el dedicar recursos al pago de la deuda (o más bien de sus intereses). Los grandes bancos europeos – alemanes, franceses, holandeses, hasta españoles- constituyen los acreedores principales de estos países periféricos y quieren cobrar sus préstamos y a ell se subordinan las otras finalidades posibles y deseables.

Miren Etxezarreta, No puede ser de otra manera. ¿Economistas de sesgos opuestos de acuerdo? ¿En qué mundo vivimos?

No estamos delante de “preceptos neoliberales de la escuela de Chicago” que consisten en dolorosos recortes que se tienen que aplicar por una supuesta responsabilidad política. No nos engañemos: es la ley al servicio del privilegio. Al mismo tiempo, Zapatero y Mas han reducido ingresos a las arcas del Estado mediante la supresión de impuestos (sucesiones, sociedades, patrimonio, etcétera) y han hecho caso omiso de los diez puntos que le sacamos a la media europea en fraude fiscal. Han situado a España en el segundo puesto de presión fiscal sobre los salarios. A nivel psicológico, para ellos, estas medidas -que unos dirán draconianas y obligadas y yo llamo a secas estafa monumental- son la única opción viable, consistentes a nivel ideológico y debidamente indicadas por los lobbies de turno. Son los de arriba contra los de abajo, pura lucha de clases.

Los griegos, que salían de décadas de pobreza, se lanzaron encantados a la fiesta y compraron coches y electrodomésticos alemanes con créditos alemanes. Y a los franceses les compraron, entre otros muchos juguetes militares, submarinos carísimos. Y todo ese cambalache fue engrasado con abundantes comisiones para los partidos.

Costa-Gavras, lúcido: Ha habido griegos corruptos y alemanes corruptores. Sustituya griego por español a ver qué pasa.

La cuestión es que estamos repitiendo de modo horrible el escenario que dio paso a la Gran Depresión en Europa: todo el mundo quiere cobrar hasta el último céntimo de sus deudas – ¿acaso romperá la avaricia el saco? Los bancos, origen de la crisis, quieren cobrar la deuda sí o sí, ni oír hablar de reestructuración, como indican los economistas sensatos; Obama, Sarkozy y Merkel les cubren, porque los bancos habitan en el mismo núcleo del sistema económico del país -son sus hiperhubs y  el mismo petróleo del sistema. Pero en esta avariciosa insistencia, se insiste en la paradoja que señala Etxezarreta: se coloca a los PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia, España) al borde de la estancación económica total (paro, miseria, pesimismo) con el único fin de que devuelvan los intereses de la deuda y cuadren las cuentas a los bancos americanos, franceses y alemanes. Ésa es la vía para sanear el sistema que han encontrado las luminarias de Princeton y la London School of Economics.

P: ¿Se le ocurre cómo pasará Zapatero a la historia? ¿Como Alexander Dubcek, el soñador de la Primavera de Praga, o como Juan Negrín, odiado incluso dentro de su partido?

R. Será recordado como Gorbachov, rechazado en su país y admirado fuera. Yo suscribo toda su primera legislatura, en materia de avances sociales y libertades personales. En la segunda no dio pie con bola.

Joaquín Sabina, visionario si uno sabe bien lo que hizo Gorbachov con la URSS

Con la venia de las oligarquías locales, claro está, porque ya van a sacarle el jugo. ¿De qué cojones sirve una reforma laboral, señor Zapatero, tan necesaria que hizo aumentar el paro? ¡El País Vasco, con la misma legislación laboral, tenía el paro en la media europea! Quizá valdrán soluciones más o menos coyunturales como la del muy radical (risas enlatadas) Arcadi Oliveres -reducir la jornada laboral- que ya ha apadrinado el degano del Colegio de Economistas de Catalunya (redujo en dos millones los parados franceses en el año que se aplicó). Pero si uno tiene cabeza, la ley importa poco, porque es papel: al final lo que importa es lo que hay, que es el tejido productivo: una economía basada en el conocimiento y la participación democrática, puros generadores de valor añadido, valorará a sus asalariados, dará crédito a los emprendedores, y no dedicará a empobrecerlos como se explica tan bien aquí, siguiendo un modelo bastante perspicaz basado en turismo -sin valor añadido- y ladrillo -corruptor.

Pero es que nosotros seguimos aquí, con unos medios de comunicación entregados a las élites de este país, que no dudan en decir Diego donde dijeron digo en espectaculares mourinhismos discursivos de carácter tribal –yo soy de KAS naranja y tú de KAS limón, y tan cómodamente están en su sillón que no dudan en calumniar y ridiculizar los pocos soplos de aire fresco que brotan en este país (quedando ellos como soberanos gilipollas, dicho de paso), sí, amigos, el 15-M, cuna de la creatividad y la iniciativa política del ecuador de este año.

Entre los tres días de sónar y los seis de resaca pude asistir a la muy masiva manifestación de Barcelona del 19 de junio, declarando con mi presencia (y sin voz) que ya no quiero que me traten como el idiota que La Vanguardia insiste que soy, que no aprueben reformas de instituciones anticuadas como es el matrimonio en Nueva York mientras la deuda pública americana se amontona, gigante, que el debate no sea si unos estúpidos diez kilómetros por hora mientras legalizan la mayor estafa jamás montada: idiota, etimológicamente, es aquel ciudadano que ignora su responsabilidad cívica, que decide no meterse en el ágora y debatir los asuntos públicos, aquél que delega su deber político en otros. El 15-M, apoyado por la mayoría social, es la respuesta espontánea del que se sacude la etiqueta de idiota, del que se reapropía de la política, contra la pérdida de legitimidad de la democracia capitalista, un sistema obsoleto basado en instituciones del siglo XIX, dedicadas ahora como antes en la Revolución Francesa a consagrar privilegios de castas que no se lo merecen.

[…] (es) la crisis de un modelo socioeconómico agotado. El que combinaba liberalismo económico con una democracia de ambiciones igualitarias. […] Hoy tenemos suficientes indicios para afirmar que el capitalismo financiero globalizado en sus mercados es incompatible con el grado de democracia política y de bienestar social que habían tolerado hasta ahora. Esto obliga a optar: menos democracia para asegurar la continuidad de este modelo económico o corregir el modelo económico para preservar el máximo de democracia y de justicia social.

Josep Maria Vallès, catedrático de Políticas, ex conseller y muchas cosas más: Por qué voy a la manifestación

¿En qué lado estás tú, en esta crónica de un -sistema- enfermo?

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Me he abierto una cuenta en Triodos Bank – un buen #consensodeminimos

25 mayo 2011

Quién me diría que terminaría haciendo publicidad para un banco. Pero es que en el ejercicio tan sano como obligatorio de reapropiarnos de nuestras vidas, tenemos que darnos cuenta de cuáles de nuestras relaciones económicas son chungas y qué otras deseables. Los grandes bancos reciben su gran poder no de un modo abstracto y etéreo, sino porque los de abajo nos hipotecamos/endeudamos en masa y a saco con ellos, de modo que es por aquí que se tiene que cortar el círculo vicioso y no por vagas exigencias a terceras personas, los políticos, con escaso poder fáctico en ese aspecto. Falsas (porque han sido desmentidas) propuestas como la de Democracia Real Ya de retirar 155 euros de tu cuenta a modo de protesta (que haré porque tampoco cuesta nada) no dejan de ser simbólicas: lo que se tiene que hacer es sencillamente cerrarla. A falta de poder tener el lujo de una cuenta ahorro (y así abrirla en bancos más locales y participativos como el proyecto FIARE o Coop57) me abrí una corriente en Triodos, con 0% de comisiones en transferencias a cuentas nacionales y europeas (en euros), 0% en comisiones en cualquier cajero servired, y que financia proyectos con cierto carácter social y de modo totalmente transparente. Una ganga, vaya. Y es que el cambio empieza en nuestro mismo día a día.

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Empanadas mentales en el #15M

24 mayo 2011

Antes de todo, es imprescindible comentar lo bonito del paisaje actual de la plaça Catalunya: un espacio de debate en la plaza pública, un ágora de facto donde discutir ideas políticas desde la pluralidad, que es el sueño auténticamente democrático e ilustrado de una sociedad civil fuerte y dinámica. Uno pasea por la plaça Catalunya y ve grupillos de gente discutiendo activamente sobre la ley electoral, autogestión, democracia participativa, medio ambiente, derecho, etcétera, contradiciendo totalmente la reaccionaria estampa de una sociedad pasiva y adormecida. ¿La Atenas de Pericles? La indignación, latente, estalló y se ha transformado en esto y se tiene que mantener. Como experiencia, es una realidad única: es el contacto inmediato y directo con la emergencia y desarrollo de una pequeña sociedad paralela, con sus necesidades de coordinación, sustento, regulación, etcétera. Es, esencialmente, enfrentarse al reto de hacer política por parte de gente tradicionalmente pasiva. Abundan las propuestas simplistas que revelan desconocimiento del tema, pero abunda con la misma cantidad la buena fe de aportar el granito de arena. Esto es precioso.

Dicho esto. Pero si tiene que continuar, que mantenerse en pie, no se puede esperar a que la gente no se canse nunca, sino que tiene que articularse un debate formal, más allá de los mítines histéricos que convencen a propios y alejan a ajenos expectantes, para superar empanadas mentales que lo traicionen. Las estructuras sociales actuales fomentan la pasividad, de modo que nos tenemos que preguntar qué es lo que falla y cambiarlo. A mi modo de ver, hay tres grandes tipos de empanadas mentales:

a) “esto es un movimiento apolítico y politizándolo os lo estáis cargando” MAL. Política es todo aquello en lo que intervienen más de dos personas, un ménage a trois es política, porque política es cualquier regulación de conflictos humanos para la convivencia. Movimiento apolítico es un clarísimo oxímoron, que revela la ignorancia que se tiene de lo que es el mundo ideológico. No es sólo un problema de la ley electoral, sino de cultura política (aunque lo primero puede ayudar a cambiar lo segundo): los imputados por corrupción siguen siendo votados por los ciudadanos, hasta en Barcelona, donde Trias tenía de número ocho en la lista a Antoni Vives, presidente de la fundación Trias Fargas cuando lo de Millet y el Palau. Es la democracia representativa que está en crisis y diagnosticar sus causas e intentar solucionarlo con cambios en sus estructuras políticas siempre se hará desde un punto de vista ideológico. No se trata de favorecer a los partidos minoritarios – sólo hay que mirar en Catalunya (donde tenemos seis partidos en el parlamento) y estamos igual.

b) “no nos representan” MAL. La frase abunda pero los documentos de mínimos que van circulando por las comisiones tienen un claro carácter socialdemócrata – y hay partidos políticos no precisamente minoritarios que se presentaron con un programa electoral 100% idéntico a lo aprobado por la Asamblea General: ICV o IU. Entonces, ¿a qué cojones se refieren por no nos representan? Quizá es una crítica a la democracia representativa, pero a mí me parece más bien, con todos mis respetos, que es ignorancia. La gente no hace la conexión, aún cree que no hay nada más que PP o PSOE, que “todos son iguales” y demás tonterías – no se da cuenta de que hay otras opciones políticas, ignora que ya hay ILPs para la reforma de la ley electoral, que ya ha habido comisiones de expertos que han propuesto cosas como las listas abiertas. Si IU o ICV tuvieran los votos de esa parte de centroizquierda que habita en las Asambleas, tendrían suficiente fuerza en el parlamento para llevar a cabo sus exigencias. Pero la gente no hace esa conexión lógica y sigue a lo suyo: hay una desacoplamiento total entre izquierda institucional e izquierda sociológica: en plena debacle sociata, IU sólo ha aumentado un punto en las municipales. No estoy de acuerdo con la democracia representativa, sobre todo con el modelo actual, pero otra cosa es ignorar soberanamente el paisaje político que ofrece el parlamento y las posibilidades que ofrece.

c) “el míting histérico diciendo las mismas fórmulas de siempre ” MAL. En los turnos de palabra de la Asamblea General, se abusa de la arenga fácil y de tono épico. Al igual que el nacionalismo, convence y une a los ya convencidos mientras se desacredita a ojos de la gente espectadora, expectante o directamente escéptica. No sólo eso. En un contexto histórico radicalmente diferente -en plena crisis del modelo socialdemócrata-, se tienen que abandonar las fórmulas habituales. Se habló de ocupar un edificio, de huelga general. Obviamente, no voy a tener ningún problema con estas acciones, pero tienen el mismo efecto que los turnos de palabra mitingueros: el movimiento #15M ha sorprendido a la sociedad por su heterogeneidad, transversalidad y fuerza; tiene que construirse un discurso no tradicional-conservador (NO a…, NO a…, NO a…) que repita mecánicamente los mantras de la izquierda social-estatista, sino uno nuevo y refundado, que considere que la causa real de la movilización no es un detalle como la ley electoral, sino la crisis que ha generado el empobrecimiento generalizado de la clase media. Pero en esa clase media a la que se tiene que dirigir el discurso contiene a asalariados, pero también a autónomos y pequeños y medianos empresarios. Hace falta un nuevo discurso regenerador, que al igual que la movilización, sorprenda y obtenga el favor de la clase media. Lo trataremos en el siguiente post.

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Muy bien, el Barça ganó la Liga – ¿y ahora, qué?

12 mayo 2011

Si tuvieras que elegir entre tener “la mejor liga de fútbol del mundo” y una economía y un país decentes, ¿qué elegirías? Sí, es una pregunta adecuada – sólo hay que mirar el ganador de la última liga alemana. Puro pan y circo: Zapatero aprobó los recortes sociales más bestias en nuestra historia democrática el mismo día del debut de España en el Mundial. Cristiano Ronaldo gana al año (12 millones de euros) casi tanto como la mayor donación privada en la historia a investigación científica en España (16 millones de euros). Microsoft compró Skype por 6000 millones; el presupuesto de España en I+D civil para el 2011 es de 7500 millones. De la UE, los españoles somos los que más horas trabajamos (1776 h/año) y los terceros menos productivos.

La cultura laboral en España es nefasta -pocos incentivos, muchas dificultades y pocos créditos para los emprendedores (pero sí para los fichajes de Florentino Pérez), poca integración del empleado en la empresa, nula optimización del tiempo trabajado (jornada partida), pagar por horas y no por resultados, poco valor añadido, etcétera- y todo esto viene de la mierda de nuestro modelo económico, vulnerable, débil, poco diversificado y basado en los chanchullos entre amiguetes -los oligopolios- y el fraude fiscal -23% del PIB-, que consiste en ser algo así como la Florida de Europa: monocultivo de ladrillo y turista y si puedes conseguir combinarlos en forma de jubilados nórdicos que te compran un chalé, pues maravilloso y espectacular. Y es que en este país hay tantos ingleses y alemanes como ecuatorianos. Y no hace falta decir quién viene a trabajar y quién a parasitar una Seguridad Social gratuita.

La crisis española no se generó en Wall Street. Tan sólo fue su desencadenante. El origen de la crisis se encuentra en el actual modelo económico, fruto del consenso a nivel político del PPSOE (más CiU). El próximo 22 de mayo tiene que plantearse, de hecho, como un referéndum sobre este nefasto modelo a nivel local: si queremos que nuestra ciudad siga siendo un parque temático para guiris donde reine la especulación inmobiliaria y la falta de convivencia o una ciudad europea, moderna y normal, donde la calidad de vida sea una prioridad (el aire, por ejemplo), la movilidad sea sostenible (ante la inminente crisis del petróleo) y esté basada en la economía del conocimiento y la innovación. Resulta que unos hablan de reducir el tráfico de los coches (que reduce 13 meses de vida a los barceloneses; Barcelona tiene una de las densidades de tráfico más altas de Europa, 3 veces más que Madrid, 4’5 veces más que Londres) y ampliar el horario del bicing mientras otros consideran que la bicicleta sólo es para pasear y discursean absurda e irresponsablemente sobre inmigración y delincuencia, aunque España tenga una de las tasas más bajas de toda la UE. Pero esto sólo son razones electoralistas para poder plantarnos su oligopolismo en la cara.

Está bien claro cuál es el modelo de PP, CiU y PSC para Barcelona – una fea y estéril ciudad de cartón-piedra, ahogada por la falta de libertad y la contaminación, bien lejos de los estándares europeos, que enriquezca a unos pocos a costa de nuestra ruina. ¿Realmente hace tanta falta seguir con esto? Ah, de paso, el 15 de mayo, 18 horas, plaça Catalunya, manifestación para una democracia real ¡ya!.

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No volem viure a la “millor botiga del món”: CUP – Alternativa per Barcelona en las municipales

15 abril 2011

Si consideras que el actual Ayuntamiento está ahogando a Barcelona con sus fascistoides ordenanzas cívicas, que se carga la ciudad cerrando locales culturales, artísticos y sociales porque no tienen las múltiples licencias que exige (y con las que trafica de modo delictivo), que promueve un modelo económico que reprime la creatividad y beneficia la mediocridad y el dinero fácil a base de especulación inmobiliaria y exprimiendo a una masa de turistas que no aportan a la ciudad más que dinero, que entiende como “participación democrática” cualquier cosa que pase indefectiblemente por su filtro institucionalizador, no votes las derechas que crearon la crisis. Vota izquierdas, independentistas y anticapitalistas: CUP – Alternativa per Barcelona (Revolta Global – Esquerra Anticapitalista). Aquest any, sí!

La crisi actual ha posat de relleu, ara més que mai, l’esgotament absolut del model de ciutat que s’ha estat dissenyant en les darrreres dècades. Una Barcelona d’aparador, “la millor botiga del món”, basada en la promoció de la “marca Barcelona” i del turisme, on especulació immobiliària, destrucció de l’espai públic, desigualtats socials i consumisme són l’eix d’un model de ciutat ecològicament i socialment insostenible.

L’actual “model Barcelona” s’ha construit amb la participació activa de l’esquerra hegemònica, convertida, des de fa temps, en una simple gestora dels interessos del capital. Aquesta esquerra, intitucionalitzada, professionalitzada.., no serveix com a instrument per a transformar la societat i millorar les condicions de vida dels i les ciutadanes de Barcelona.

Davant aquesta situació cal anar avançant en la construcció, a la ciutat, d’un pol alternatiu lligat a les lluites socials, arrelat als barris, al territori, als centres de treball i d’estudi, que no participi en la gestió de l’actual sistema, sinó que vulgui transformar-lo, des de baix i de forma participativa. Barcelona està orfe de referents polítics alternatius que defensin un altre model de ciutat allunyat dels interessos del capital i de les minories privilegiades.

Revolta Global-Esquerra Anticapitalista ve treballant des de fa temps per a construir, a la ciutat de Barcelona, una alternativa anticapitalista, feminista, ecologista, antiracista i internacionalista sorgida de la confluència de diverses organitzacions, sectors i col•lectius. En aquesta perspectiva, a les properes eleccions municipals del 22 de maig Revolta Global-Esquerra Anticapitalista participa a la candidatura CUP-Alternativa per Barcelona, nascuda de l’acord entre la CUP i Des de Baix.

Si vols donar-nos un cop de mà a Revolta Global-Esquerra Anticapitalista per fer escoltar una veu crítica a les eleccions municipals a Barcelona que trenqui la sinfonia monòtona dels partits tradicionals, escriu-nos i envia’ns la teva firma a: anticapitalistesbcn@revoltaglobal.cat

Necessitem ajuda per a construir una alternativa entre tots i totes.”

Pues eso. Más claro, agua. El 22 de mayo, vota CUP – Alternativa per Barcelona.