Posts Tagged ‘crisis energética’

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La revolución… ¿verde?

7 febrero 2011

Entre los años cuarenta y setenta, la agricultura experimentó enormes cambios, sobre todo en los países en vías de desarrollo: se mecanizó y se introdujeron variedades muy productivas, además de fertilizantes, pesticidas y herbicidas, resultando en una maximización de la producción – el arroz moderno podía llegar a ser diez veces más productivo que el tradicional. La llamada revolución verde salvó al subcontinente indio de una hambruna salvaje y salvó la vida a muchas generaciones. Beneficios de la modernidad y el progreso – los defensores de la agricultura ecológica tendrían que tener eso en cuenta.

Algunos de los grupos de presión ambiental de las naciones occidentales son la sal de la tierra, pero muchos de ellos son elitistas. Nunca han experimentado la sensación física de hambre. Ellos hacen su trabajo de lobbies desde cómodas suites de oficina en Washington o Bruselas … Si vivieran sólo un mes en medio de la miseria del mundo en desarrollo, como yo durante cincuenta años, clamarían por tractores y fertilizantes y canales de riego y se indignarían de regreso a casa que elitistas cool tratando de negar estas cosas.  Norman Borlaug

¿Pero la revolución verde… es verde?  Desde principios del siglo veinte, la productividad por hectárea se ha cuadruplicado, pero la energía necesaria para la maquinaria, bombas de irrigación y producción de fertilizante ha aumentado ochenta veces. Un producto típico recorre 2400 kilómetros desde su producción hasta dónde se consume. Es un gasto energético enorme que se ha pasado por alto momentáneamente gracias al bajo precio del petróleo y el gas natural, pero en breve la agricultura moderna se volverá insostenible. Al mismo tiempo, la industrialización de la agricultura, dirigida por el principio del máximo beneficio, ha conllevado efectos secundarios bastante chungos, como la propagación de nuevas enfermedades, aumento de las alergias y la esterilidad y serios desequilibrios en la dieta, con pocas empresas que controlan el mercado y el poder político que teóricamente tendría que controlarlas a ellas. El consumidor se encuentra, entonces, indefenso. El documental Food Inc., que os podéis bajar aquí, ya lo explica todo, con las contradicciones de un sistema que con tal de maximizar beneficios ofrece productos basura (sólo hay que fijarse en el «producto terminado» de la principal productora americana de hamburguesas, lavado a base de cloro, sí, el cloro de las piscinas) fuertemente subvencionados por el poder político y con un alto coste energético.

Pero entonces, ¿el paso a un sistema de producción de alimentos más local (huertos urbanos, cooperativas de consumo), biológico y ecológico, que ahora parece esencial, no es acaso una renuncia al progreso que alimentó a millones de bocas el pasado siglo? ¿No es quizá renunciar a la modernidad desvincular la producción económica del principio del máximo beneficio y así acoplar producción y consumo de modo responsable? Estos cambios en la estructura de producción, vitales para asegurar la sostenibilidad del sistema y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, pueden conllevar lo que un capitalista más teme: no pérdida de bienestar, sino pérdida de competitividad y de innovación tecnológica. Lo que se está convirtiendo en la auténtica revolución verde es un rechazo categórico a los fundamentos del libre mercado. No es nada tonto. ¿Estamos dispuestos, así, a llevarla a cabo?

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El inminente colapso del Imperio Americano

14 diciembre 2010

Todos somos libres pero hay quiénes son más libres que otros

Ahora que Obama se ha zapaterizado y ha pasado a ser el líder del Partido Republicano, se ha perdido el poco hope que quedaba para la nación dominatrix de la escena mundial del siglo XX. De algún modo, los duelos fratricidas con la Unión Soviética han convertido la celebración de la victoria de la sociedad libre en una fiesta decadente con champán barato y rímel corrido.

CRISIS ENERGÉTICA El 40% de su demanda energética viene del petróleo (el 33% en Europa), del cual posee tan sólo un 1,6% de las reservas mundiales, que tardarán unos 8 años a agotarse (y es el segundo productor en números absolutos). Además, con cierto pensamiento a largo plazo conserva una cantidad estratégica que aún no consume pero que representan sólo 34 días de petróleo al ritmo de consumo actual. Todos hemos escuchado alguna vez aquello de «en Estados Unidos uno sólo puede moverse en coche«: esto da la idea de la potencial parálisis de la primera nación en el escenario post oil peak que muchos estudios aseguran inminente.

IMPERIALISMO Con esta enorme debilidad energética a cuestas, Estados Unidos es el país con más tropas fuera de sus fronteras, el que más gasta en militar y en diez años ha empezado dos guerras de invasión y va camino de perderlas, precisamente en la zona de Oriente Medio (60% de reservas naturales de petróleo), que quiere controlar cueste lo que cueste. Ahora van a por Irán, que intenta defender su poder en la zona (con éxito en Irak) y que ve en la bomba atómica la posibilidad de salvarse de su turno de ocupación norteamericana. EEUU ha sido tradicionalmente muy beligerante con las otras naciones, siempre defendiendo su posición preponderante:

  • es el patrocinador número uno del Estado canalla de Israel, al igual que muchas dictaduras árabes (Arabia Saudí, Egipto, Túnez, Jordania)
  • en un curioso ejercicio de libertad de empresa obliga a las empresas a boicotear Irán, al mismo tiempo que asesina a sus científicos. Puro matonismo con una potencia emergente.
  • con Rusia atrae las ex repúblicas soviéticas con revoluciones naranja donde coloca a políticos proamericanos con promesas de ingresar en la OTAN, escudo de misiles, etcétera (sólo hay que fijarse en la reciente guerra georgiana, donde su mesiánico presidente declaró la guerra a Rusia creyéndose con el apoyo de los EEUU).
  • Con China promueve la secesión de una región antes gobernada por una dictadura teocrática de corte medieval (Tibet) o esponsoriza a premios Nobel como Liu Xiaobo, que ha afirmado que «modernización quiere decir occidentalización en todos los aspectos» y en 1988 que «China necesitaría 300 años más de colonialismo occidental como mínimo para llegar al nivel de Hong Kong».

La agresividad de Estados Unidos la ha convertido en una nación muy impopular y esto a la larga no puede ser bueno (y a la corta: Al Qaeda, el eje bolivariano, etcétera). Pero este imperialismo recuerda más bien a la casi impotente agresividad del débil que no es capaz de convencer con razones de peso…

Cáspita, si casi parece mi cuenta bancaria

DESEQUILIBRIO FINANCIERO Bush puso dos bombas de relojería en el sistema económico norteamericano: la primera, incentivar la desregulación financiera que ha provocado la crisis actual (crear un núcleo de inestabilidad explosivo en el mismo centro de un sistema ya débil). La segunda, la de la imagen: desde los años 50 que el porcentaje de impuestos sobre el PIB americano no había sido tan bajo. Pero no sólo bajo, sino horrible: los impuestos que pagan las empresas (que sería el azul semioscuro) han disminuido a casi cero, al igual que los impuestos «de los ricos» (el naranja), que prácticamente ha desaparecido. En cambio, el grueso de los impuestos cae sobre el azul clarito: employment, el empleo, y todos los gastos que se desprenden de él (seguros, etcétera): esencialmente, son impuestos sobre actividad económica. Vaya, más regresivo y antieconómico imposible. Bush Jr., en su habitual disfraz de negativo de Robin Hood, introdujo recortes de impuestos a los más ricos que ahora Obama quiere prorrogar para así terminar de enterrar la estabilidad fiscal de los EEUU. Además, los Estados Unidos tiene una deuda pública espectacular (pero pequeña respecto su PIB), de la que Japón y China, ahora el banco con mayor número de divisas, tienen cada una un 20%.

PARÁLISIS POLÍTICA, SOCIAL Y CULTURAL El país se mantiene con unas estructuras políticas diseñadas el siglo diecinueve, habitadas por multimillonarios que son los únicos que pueden costearse una campaña electoral, ubicados en estancadas dinámicas que recuerdan a las españolas: por ejemplo, existe un puritanismo desmesurado que hace del aborto un tema de Estado, casi diseñado ad hoc para separar a dos masas enfrentadas, y con él muchas otras dicotomías artificiales que mantienen el país en un falso estado de división y crispación. Sólo fijarse en el Tea Party y sus eslóganes comparando a Obama con Hitler y Stalin; el Tea Party ha conseguido colocar en varios Estados a candidatos flagrantemente incompetentes y estúpidos, indignos de un país de esa talla (Palin, McDonnell). Es la consagración política de la estupidez retrógrada: en el mercado político de masas, la agenda política ha sido secuestrada por perversas dinámicas totalmente absurdas. Pero en el fondo, como si fuera el PPSOE, que en la superficie van de enemigos pero tienen un consenso básico -y estéril- sobre casi todos los temas importantes. Puritanismo que es una reacción en parte lógica al enorme desarraigo de una sociedad tan individualista como la americana y con un índice de pobreza altísimo en la OCDE (tercero después de México y Turquía), una gran desigualdad en la distribución de renta y una baja esperanza de vida. Con ésas, la educación y sanidad públicas parecen abandonadas por el gobierno, más ocupado en guerrear en Oriente Medio para asegurarse el abastecimiento de petróleo. Otra vez un Imperio con pies de barro…

Con esto, se habla de Brasil, Irán o China… En todo caso son naciones que emergen de modo que les va mejor no ir del brazo del padrecito y esto es ya indicativo… pero aún falta mucho para una reordenación de los poderes; aunque el declive occidental es claro, no será rápido. Esto de inminente colapso era sólo para vender más periódicos.

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Katalanische Realpolitik (1): el neoliberalismo de CiU es crisis

25 noviembre 2010

CiU fue el partido gobernante de Catalunya durante veintitrés años y es, en parte, responsable de que Catalunya en el año 2003 (cuando terminó su mandato) tuviera uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajo de la UE. Durante tal mandato priorizó las políticas públicas a favor de reforzar la identidad nacional catalana (estableciendo instituciones propias como los Mossos de Escuadra, Televisión y Radio públicas de la Generalitat de Catalunya, y otras instituciones) y a favor de los servicios privados (tales como sanidad y educación privada concertada) a costa de la subfinanciación de los servicios públicos.

Vicenç Navarro, Las próximas elecciones autonómicas catalanas

Hace unos días, Irlanda entraba en bancarrota por culpa directa de la aplicación ciega de las tradicionales recetas neoliberales, igual que le pasó en su momento a Argentina o a los tigres asiáticos (entre otras cosas, impuestos bajos y desregulación financiera), cosa que la llevará al empobrecimiento y a tasas de emigración sólo vistas justo después de la Segunda Guerra Mundial.  Estas políticas neoliberales, presentadas por «expertos», en el fondo sólo son la expresión enmascarada de intereses económicos que buscan el enriquecimiento personal. La versión española ha consistido en rebajas de impuestos (apoyadas por CIU), recortes sociales (apoyados por CIU) y reforma laboral (apoyada por CIU). Artur Mas ha defendido estas políticas para Catalunya en público más de una vez, pero lo único que han hecho hasta ahora ha sido arruinar países para enriquecer a unos pocos. Aquí el candidato de CIU o bien es estúpido o deshonesto. Los neoliberales como Mas, confiados en el letargo de una enorme masa social adormecida, continuamente ponen en duda el pacto socialdemócrata del Estado de bienestar.

Pero este pacto es irrenunciable. En Catalunya, como se vio en el debate, sólo lo defienden PSC, ERC y ICV, sabedores de que neoliberalismo no es sólo injusticia social, sino también crisis y despilfarro, sobre todo en las economías más vulnerables como la española, con un modelo productivo poco diversificado y poco emprendedor y además con un Estado de bienestar débil y con mucho fraude fiscal, tanto legal como ilegal. La derecha nunca ha atajado ninguna de estas cosas, si no que las ha promovido. Además, la izquierda ya ha certificado que ha aprendido a convivir con la iniciativa privada: la vieja separación capital vs trabajo ha sido superada por global (multinacional, UE, FMI…) vs local (pymes, asalariados) y la izquierda parlamentaria eso lo sabe y por eso defiende lo local, que representa el principal tejido económico de este país. Lo global está desconectado de la mayoría de la población y sólo se nos aparece cuando tiene pérdidas con el fin de que les paguemos la factura.

Si a la irresponsabilidad del discurso económico de CiU le añadimos la continua ridiculización del ecologismo de ICV, ya es de traca (Duran-Lleida llegó a decir que si gobernaba ICV el Camp Nou se quedaría a oscuras, quizá ignorando también que Messi brilla con luz propia). Sólo un estúpido o un deshonesto puede ignorar deliberadamente el hecho de que el petróleo hoy tiene los días contados; los países más independientes del petróleo saldrán fortalecidos de la crisis energética en nuevo escenario internacional. La ecología tiene que pasar a ser un elemento esencial de la economía.

  • el tripartito ha multiplicado por 11 la energía renovable producida en 2003
  • ha construido suficientes plantas desalinizadoras (siete veces más del 2003) para garantizar el acceso de la población al agua
  • ha triplicado el presupuesto en I+D y Catalunya está emergiendo como un nuevo foco de investigación científica e innovación (exportaciones tecnológicas de 23000M € en 2009)
  • ha construido bibliotecas (una cada 18 días) y escuelas (2 por semana)
  • ha subido el número de maestros (17405) y mejorado la red sanitaria (8 nuevos hospitales, un CAP a 10 min. de casa de media)
  • ha multiplicado por siete sus presupuestos gracias al autogobierno e implementado la ley de dependencia (ayudas a 132000 personas) y llei de Barris (132 barrios, un millón de personas beneficiadas)

Esto sí es tener visión de Estado. Esto es defender Catalunya.

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«No se puede ser neutral en un tren en marcha»

16 octubre 2010

En vistas de cómo va el mundo, el anticapitalismo es hoy una apuesta perfectamente razonable y un verdadero imperativo moral y estratégico. No parece que sean los antisistema quienes deban justificarse, sino los pro-sistema quienes deberían hacerlo. “No se puede ser neutral en un tren en marcha”, nos recordaba el historiador Howard Zinn en su autobiografía, y menos en un tren desbocado hacia el precipicio como lo es la humanidad, retomando la lúcida metáfora de Walter Benjamin. Hay que escoger entre dos lógicas antagónicas, la de la competencia y del todos contra todos o la de los bienes comunes y la solidaridad. Este es el dilema planteado por los movimientos anticapitalistas y antisistémicos de hoy en día.

Josep Maria Antentas y Esther Vivas, ¿Antisistema? Por supuesto

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Israel está pasando de ser aliado incondicional a aliado incómodo

3 junio 2010

El jefe del Mossad, Meir Dagan, ha declarado en la Knesset, el Parlamento hebreo, que Israel ya no es el útil aliado de entonces, sino un foco de enorme impopularidad para Occidente, como ya había señalado el general McChrystal, comandante de las fuerzas de la OTAN en Afganistán y uno de los estrategas militares más importantes del Pentágono.

En su intervención ante la comisión parlamentaria de Defensa y Asuntos Exteriores realizó unas manifestaciones sorprendentes. Dijo que Estados Unidos están dejando de considerar a Israel como un “activo” y están pasando a considerarlo una “carga”. La influencia estratégica de Israel habría disminuido paulatinamente desde el final de la guerra fría.

Eugenio García Gascón, La visión del Mossad

Hay tres factores totalmente interrelacionados en juego en el marco del conflicto palestino:

  1. La inexistencia de una potencia claramente propalestina Actualmente, Irán es el candidato más preparado para ese rol (de allí las presiones de la comunidad internacional). Es un régimen antioccidental aliado de Rusia y China: una alineamiento de estos países por lo que respecta al conflicto palestino constituiría un frente antioccidental y con la tensión acumulada estaríamos en una situación idéntica al conflicto de los Balcanes que inició la primera Guerra Mundial. No puede descartarse una tercera.
  2. El creciente aislamiento internacional de Israel Ahora mismo, Israel es la principal justificación del terrorismo islámico, uno de los principales puntos en la agenda política de los USA. Está pasando a ser una carga para Occidente y se está aislando a nivel internacional cada vez más, como pasó con la Suráfrica del apartheid. La opinión pública europea es cada vez más favorable al lado palestino y exige más contundencia a sus líderes. Hasta Alemania, con su trauma particular, podría pasar a la acción si el discurso pasara de «boicot a Israel» a «en el mundo otra vez está sucediendo un genocidio y Alemania otra vez no hace nada«.
  3. El rol del petróleo en las economías occidentales Actualmente, constituye un 33% del consumo energético europeo y un 40% del americano. El peak oil causará el aumento del precio del petróleo a niveles estratosféricos y esto puede generar dos escenarios: a) el desarrollo de una economía más independiente de este recurso natural (con la consiguiente pérdida de estatus de aliado incondicional para Israel) o b) una huida hacia adelante, sin ningún tipo de reconversión energética y el apoyo total al terrorismo de Estado israelí, pero extremadamente peligroso si tenemos en cuenta el posible escenario (1). Viendo los hechos, estamos claramente apostando por b)

Obviamente, todo sin tener en cuenta que Turquía es miembro de la OTAN y, según el Tratado de la OTAN, todos los países tienen que responder a los actos de guerra contra uno de los miembros…

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Los contrarios a la reforma de la Diagonal son cómplices de Israel

3 junio 2010

Cómo hacer una chapuza y, de paso, un acto de guerra

Como argumentaba aquí, la economía europea depende en gran medida de la existencia de Israel y del desempeño del catódico juego de roles de poli malo -Israel-  y poli bueno -Europa+USA- en el esencial control de la zona de Medio Oriente. En el momento en el que el 33% del consumo energético europeo viene del petróleo (al que Israel nos facilita el acceso), el genocidio palestino es necesario para el mantenimiento de nuestro actual nivel de vida: es preciso tener en cuenta este hecho a la hora de tomar decisiones políticas. Horst Köhler, flamante ex presidente alemán, hizo lo justo comentando que la presencia de la Bundeswehr en Afganistán era por sus recursos naturales. Los alemanes, al usar estos mismos recursos naturales consumiendo o conduciendo el coche, están aceptando la guerra de invasión y ocupación de Afganistán.

Igual que hicieron los que se opusieron a la reforma de la Diagonal, que como comentaba aquí se oponían de hecho, de manera totalmente irresponsable, a un nuevo modelo de ciudad sin coches, menos dependiente del petróleo y por lo tanto no tan fundamentado en el genocidio palestino, del cual los contrarios a la reforma sí son cómplices. O se cambia el tejido económico en nuestras sociedades o se es cómplice de los crímenes de Israel.

Fuente: Economist

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Sobre los epiciclos ptolemaicos y la teoría económica neoclásica

21 mayo 2010

¡Tasar las rendas del capital no tiene sentido!

Leyendo el blog de Citoyen, no deja de ser preocupante que justifique sus postulados de economía ortodoxa como si de la ley de la gravedad se tratase. Su ideología hipereconomicista tiene una gran consistencia lógica (aunque justifica muchas cosas que actualmente el sentido común dice que son ilegítimas), pero es que la teoría ptolemaica de los epiciclos (vaya, la geocéntrica) también era consistente y mira, pues va a ser que no.

Siempre que uno lee sobre teoría económica neoclásica, se asusta en encontrar que detrás de lo embrollado hay unas suposiciones básicas totalmente fuera de la realidad, como que los agentes que operan en el mercado son totalmente racionales e informados y tratan de maximizar su propio beneficio (ie son egoístas). Esto no tiene ni cap ni peus y es contrario a lo que dicen los estudios científicos (los seres humanos no son “racionales”, como se entendía antes, como se desprende de los experimentos en teoría de juegos; siempre hay pérdida de información en el mercado sobre la oferta y la demanda). Uno se asusta porque los agentes económicos están funcionando con unas teorías claramente erróneas y mucha gente depende de ello. Supongo que por eso se dice aquello de “coge un mono, enséñale a decir oferta y demanda y ya tienes un economista”.

Además de estar basada en principios erróneos, la teoría neoclásica ignora la esencia de las estructuras sociales (entre ellas el mercado); que son “problem-solving organizations” (Tainter 1988) en las que se trata de movilizar y coordinar el trabajo colectivo a gran escala. Los “agentes económicos” de Citoyen no dejan de ser esto, coordinadores de las diversas actividades sociales, y ahora mismo están teniendo una conducta abiertamente anti-social. No sólo no pagan impuestos sino que además perjudican a la sociedad que teóricamente coordinan, no sólo a corto plazo (actual crisis) sino también a medio plazo (crisis energética, etcétera), además de lo poco equitativo que resulta el reparto de beneficios en la sociedad (si es justo o no, es un juicio moral; pero si hay una mayoría que cree que no es equitativo, tiene que haber mecanismos represivos para convencerlos, que ahora faltan y no como antes en el s XIX, cuando el Estado defendía los intereses de la clase burguesa). Supongo que éstas eran “las contradicciones inherentes del capitalismo que provocarán su colapso”.

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Occidente necesita a Israel e Israel, el genocidio palestino

16 abril 2010

Al otro lado del muro... (grafiti de Banksy)

Está el preguntarse por qué se toleran a Israel las vulneraciones sistemáticas de 35 resoluciones de la ONU o las violaciones de los derechos humanos del pueblo palestino o la violación de la convención de Ginebra o el uso de armas químicas de destrucción masiva (como el fósforo blanco) en la última invasión de Gaza o la subyugación de una nación entera mediante la construcción del Muro de la Vergüenza que encarcela a Gaza o el exterminio lento y gradual de un pueblo con sus bombardeos sistemáticos en una de las zonas más densamente pobladas del mundo y sus bloqueos o el apartheid jurídico que existe en el propio Estado entre judíos y no judíos o su firme defensa de su posesión de un arsenal atómico incontrolado (ya que no ha firmado ningún tratado de no proliferación nuclear).

Obviamente la sociedad israelí es mucho más compleja: en 2008 un 64 % de su población estaba de acuerdo en negociar con Hamás por la cuestión del soldado secuestrado Gilad Shalit, sin ir más lejos. No es faltar a la verdad que el sentimiento más fuerte que mueve a la mayoría de la población israelí es el deseo de vivir en paz, pero esto no se convierte en ningún eximente cuando esta misma población, movida por el miedo y algunos por la venganza y el fanatismo, elige a unos representantes políticos que después procederán al genocidio del pueblo palestino. Hechos, no palabras. Y los hechos son tozudos.

Un año después, tras los combates interpalestinos [guerra civil entre Hamás, vencedor de las elecciones de 2006 por un 65% de los votos y Al Fatah, aliada y armada por Washington], Tel Aviv declaró Gaza entidad enemiga, permitiendo la entrada de apenas 19 productos básicos de los 3.500 que entraban antes.
Desde entonces, la primera crisis humana creada expresamente por Occidente ha empobrecido a la población hasta límites insospechados. Si en 2007, un millón de personas en Gaza (donde habitan 1,5 millones de palestinos) sobrevivía gracias a las ayudas de la ONU, hoy se calcula que 1,2 millones comen gracias a Naciones Unidas, que ha dejado de recibir alimentos básicos por el cierre israelí. Hoy en día, los habitantes de Gaza tienen serias dificultades para encontrar pan.

Mónica G. Prieto, Desmontando los tópicos sobre Gaza

Abundan las pruebas de las acciones criminales de este Estado canalla y muchas de ellas pueden ser fácilmente consideradas constituyentes de crímenes de lesa humanidad y de guerra (como considera el informe de la ONU de 2009), aunque aún pueda existir debate académico sobre si es genocidio o no. Ahora bien,¿por qué se tolera a Israel la violación sistemática del derecho internacional y el exterminio del pueblo palestino? Por qué es Israel el aliado incondicional de Occidente en la región del Medio Oriente? ¿Es que tienen tanto poder los lobbies judíos en Washington? No puede ser sólo eso.

La región del Golfo más la cuenca del Caspio y Asia Central concentran el grueso de las reservas energéticas mundiales. Quien controla eso, controla el mundo.

Rafael Poch de Feliu, Uzbekistán, al calor del conflicto afgano

Exacto, sí que es eso: si Estados Unidos es el gendarme del mundo, Israel es el policía de la región del Golfo más Asia Central, convirtiéndose en el modo más efectivo de controlar los recursos energéticos que Occidente necesita, obligado por lo tanto a ejercer una posición de extrema dureza en el panorama internacional. Existen países aliados en la zona, como la fanática dictadura saudí o hasta hace poco el régimen de Saddam Hussein, pero es razonable pensar que lo son muy en parte por la amenaza israelí. Una amenaza que si dejara de existir, liberaría estos países de sus compromisos en materia energética sobre Occidente, situándonos en un momento histórico parecido al de la crisis del petróleo de 1973, que empezó precisamente como reacción a la guerra del Yom Kippur entre Siria, Egipto e Israel. Este último país, de este modo, es el principal agente internacional del neocolonialismo y la subyugación palestina una condición sine qua non para su existencia. Existen soluciones políticas para la convivencia pacífica (doble Estado, …) pero en realidad estamos hablando una cuestión sobre el control mundial de los recursos energéticos.

Igualmente, en esta línea el movimiento político ultra neoconservador de Estados Unidos coincidió en la necesidad de controlar esta región hasta con métodos que violaban el derecho internacional (invasiones de Iraq y Afganistán). En la actualidad, mientras que Iraq parece que consigue salir del pozo con la buena gestión del primer ministro chií Al-Maliki, Afganistán se hunde una vez más en el el caos y la miseria ya que la flagrante incompetencia y corrupción de Ahmed Karzai ha generado una gran desafección popular al nuevo régimen, mientras los talibanes vuelven con fuerza. En todo caso, la instauración de régimenes pro-occidentales ha seguido las directrices de un neocolonialismo que no valora de ningún modo la soberanía nacional, aunque siempre es motivo de alegría la fundación de nuevas democracias. En todo caso, podría ser que estas invasiones tuvieran precisamente la intención de aliviar a Israel de la carga de su papel de poli malo.

Sólo en este contexto se tiene que entender la enorme presión que se ejerce desde Occidente sobre Irán y sus pretensiones, muy legítimas a nivel nacional, de enriquecer uranio para uso civil, aunque sea siempre muy por debajo de los altos niveles que permite usarlo a nivel militar. Se trata de evitar que Irán se convierta en la principal potencia de la región, desviando la balanza notablemente hacia el lado antioccidental.

Igualmente, es muy importante tener en cuenta el último desencuentro entre Israel y la administración Obama por lo que respecta a la construcción de nuevos asentamientos ilegales, ya que la gran impopularidad internacional de Israel ha granjeado lógicamente una gran enemistad hacia Occidente en el mundo árabe. Los actos criminales de este Estado son la principal justificación ideológica del terrorismo islamista, uno de los principales temas de la agenda política estadounidense, y esto podría terminar convirtiendo así a Israel en un aliado demasiado incómodo para Occidente.

Aunque parezca una evidencia, hay que recalcar, finalmente, que cuando se habla de Occidente nos estamos refiriendo precisamente a nosotros mismos, a nuestras sociedades democráticas del bienestar. Los precios que pagamos por los bienes de consumo dependen lógicamente de nuestra accesibilidad a materias energéticas, como también dependen de mantener en la pobreza a la enorme bolsa de población que se usa como mano de obra en los países del Tercer Mundo. Para ser consecuente y evitar la hipocresía cuando se critica a Israel, se tiene que trabajar al mismo tiempo, en nuestra propia casa, en la construcción de una sociedad más justa, también a nivel internacional, que pueda prescindir del neocolonialismo como medio de subsistencia, organizada por tanto de un modo más local y en red.