Posts Tagged ‘cosas molonas’

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Es ahora posible un «capitalismo de rostro humano»?

3 diciembre 2011

The democratic republic no longer officially recognizes differences of property. Wealth here employs its power indirectly, but all the more surely. It does this in two ways: by plain corruption of officials, which America is the classic example, and by an alliance between the government and the stock exchange, which is effected all the more easily the higher the state debt mounts.

Friedrich Engels

The end of democracy and the defeat of the American Revolution will occur when government falls into the hands of lending institutions and moneyed incorporations.

Thomas Jefferson (visto en OWS)

Ayer tenía lugar la segunda mesa redonda sobre OWS en Columbia. La universidad es la octava más cara de los Estados Unidos y la séptima en donaciones privadas ($7000 M): una gigantesca empresa privada de hacer dinero, con sus inversiones y demás. No sólo eso: es uno de los principales blancos de las acusaciones del documental Inside Job, dónde se explica la corrupción de la ciencia económica en sí misma, a través de los extendidas asesorías académicas a bancos, el Tesoro y cámaras de comercio, donde se les paga para recomendar las reformas de desregulación que más les convienen a los asesorados. Glenn Hubbard, director de la Columbia Business School, fue director de los asesores económicos de Bush II, arquitecto de sus polémicos recortes de impuestos a los más ricos y candidato a la Fed; en su momento alabó en gran medida el mercado de derivativos; participa en la asesoría de múltiples corporaciones financieras. Otro ejemplo: otro profesor de la School y ex miembro de la Fed, Frederic Mishkin, cobró 124.000 dólares para redactar un informe a la medida de la Cámara de Comercio islandesa, «Financial Stability in Iceland» (no es coña). De Columbia también salió el tecnócrata Papademos. La Academia en economía financiera no practica ninguna ciencia – sino tan sólo una ideología al servicio de los bancos.

Teniendo eso en cuenta, es comprensible una reacción atónita cuando, en la mesa redonda, un profesor de la misma School, Bruce Kogut, describe la abolición de la Glass-Steagall Act por Clinton, es decir, el pago a los bancos por su financiación de su campaña electoral, como un «pacto con el diablo«. No contento con eso, en calidad de profesor de Business se presenta como experto en organizaciones, y se ofrece totalmente disponible a la activista de al lado para ayudar al movimiento Occupy. Minutos antes, el director del Earth Institute, Jeffrey Sachs, había calificado el sistema como corrupto en sí mismo: la corrupción ya no se pone en práctica tan sólo como pagos a la campaña electoral – es que los mismos congresistas se dedican al insider trading! Un Congreso que por cierto, tiene una popularidad del 9%, más baja que la idea de que Estados Unidos se vuelva comunista y entre Hugo Chávez y Fidel Castro. El Senado no está nada mejor. Hablamos de plutocracia cuando todos los candidatos electorales sólo son y pueden ser multimillonarios y la separación de poderes ni está, ni se le espera. En el momento en que hasta tíos con corbata de Columbia hablan del sistema en estos términos, podemos decir con seguridad que hay algo fundamentalmente equivocado en él, en palabras de Saskia Sassen. El relato se cae a trozos; la línea roja que separa dentro de fuera se mueve y cada vez genera más outsiders y menos insiders; el síndrome de Estocolmo del 99% se desvanece.

Imagine a world in which a man who is repeatedly investigated for a string of serious crimes, but never prosecuted, has his slate wiped clean every time the cops fail to make a case. No more Lifetime channel specials where the murderer is unveiled after police stumble upon past intrigues in some old file – «Hey, chief, didja know this guy had two wives die falling down the stairs?» (…)

That, it now appears, is exactly how the Securities and Exchange Commission has been treating the Wall Street criminals who cratered the global economy a few years back.

Matt Taibbi, Is the SEC covering up Wall Street crimes?

«Just write that: Everything’s fucked up, and nobody goes to jail«. Bueno, de momento, 4000 manifestantes detenidos por protestar, cero banqueros por destruir la economía mundial. No es que los reguladores hayan sido sobornados por los regulados, sino primeros y segundos cambian de bando continuamente: son los mismos. No sólo hay rescates billonarios, sino también inyecciones secretas de dinero de la Fed a bancos por valor del 50% del PIB americano – una reserva federal que por cierto se reúne periódicamente con entidades como Goldman Sachs y Blackrock: crony capitalism en estado puro.

«Anthony Blair» – Thatcher, preguntada por su mayor éxito político

La socialdemocracia nos convenció de que era posible separar derechos políticos y derechos económicos, pero de esto hace ya tiempo y ahora bailamos sobre la tumba del PSOE. La pregunta se la hacía Dubcek en Praga, 1968: ¿es posible el socialismo de rostro humano? Mi pregunta es: ¿es ahora posible un «capitalismo de rostro humano»? En el pasado, quizá sí, cuando cada héroe contestatario terminaba integrado en el sistema -cosa que es buena, porque indica su resiliencia-, durante el keynesianismo socialdemócrata de los trente années glorieuses (1945-1975), en el marco de la reconstrucción del Estado-nación, con redistribución de la riqueza a partir de una fuerte fiscalización de las rentas más altas y gasto estatal: en 1952, el tramo más alto del impuesto sobre la renta americano era del 92%. Pero el poder siempre evita rendir cuentas – llega la rebelión de las élites, la eclosión del conservadurismo radical, según Krugman: 1971 es el año del famoso memorándum de Lewis Powell (futuro juez del Supremo) a la Cámara de Comercio, recomendando más agresividad en política y el lobbismo activo. Es el año del Shock de Nixon, cuando el capital empieza a pasar de industrial a financiero, el poder de los bancos se desata con su liberalización y los sindicatos empiezan a ser desmantelados, procesos que cristalizarían con la presidencia de Reagan. Dos años después, la crisis del petróleo generaría una inflación de hasta el 12% y la subsiguiente estanflación. Es entonces que se adopta -bien- una política más considerada con la inflación: es la irrupción del modelo neoliberal (1975-2011) en el marco de la globalización. Ahora el capital es muy difícil de fiscalizar -tampoco interesa- y un aumento en la fuerza de trabajo abarata sus costes y, por lo tanto, sus derechos.

Traducido: el Estado de bienestar, que entonces era una obligación, hoy en día es un generoso regalo de las élites. Pero han jodido un sistema que ahora hace aguas y han encendido el ventilador: es la socialización de las pérdidas a la desesperada y a toda costa. Se impone la visión del Estado como una empresa cualquiera en la que se invierte, y por lo tanto los inversores exigen maximización de la rentabilidad mediante reducción de los costes, que esta vez son nuestra educación y nuestra sanidad, con los resultados que ya sabemos: pacientes muriendo por los recortes. Detrás del discurso de la austeridad y el ya clásico «no hay alternativa» thatcheriano (quién dice que no hay alternativa, los expertos de la Columbia Business School quizá?), o su evolución en «la alternativa al hundimiento es el hundimiento» de Mas, hay una clara agenda política: los republicanos del supercomité de los Estados Unidos en absoluto quieren reducir el déficit -su tendencia histórica en el gobierno federal es siempre aumentarlo-, sino bajar los impuestos a los más ricos a costa del Estado de bienestar. Por otro lado, el Nixon catalán -Artur Mas- argumenta que «no hay dinero para la sanidad», pero el modelo holandés que quiere implantar su subalterno sociópata es el segundo más caro de la OCDE y ofrece peor servicio que el nuestro actual, uno de los mejores y más eficaces según la OMS. Pero lo peor es que pueden hacerlo, porque no hay fuerza real para impedírselo.

There is something foundationally wrong in the systemaquí la palabra es fundamental. En la mesa redonda se insistió en la organización política de OWS para llegar a reformas efectivas. 1) qué reformas? 2) pero estamos hablando de política… o de economía? Es que acaso hay fuerza efectiva y real para reinstituir la Glass-Steagall Act o trocear los bancos too big to fail y crear banca pública o que la elección del director de la Fed sea por sufragio universal o tasar las transacciones financieras? En el caso positivo, hecha la ley, hecha la trampa: siempre buscarían otro camino para sortearla. Es el problema de las reformas políticas en negativo, que son esencialmente inestables. Aquí se inscribe a la perfección la perpleja desorientación de la izquierda institucional, sus manos atadas, su ausencia de relato: es imposible avanzar políticamente en un sistema que ha sido estructuralmente capturado por los bancos y fondos de inversión. En ese contexto, las manos siempre estarán atadas.

¿Es ahora posible, por lo tanto, un «capitalismo de rostro humano»? O, dicho de otro modo, son posibles reformas institucionales que resten poder a la monocracia de las entidades politicofinancieras y lo redistribuyan en una auténtica separación de poderes, políticos y económicos, cuando la tendencia actual es a la concentración? Creo que no. Los mercados se han constituido en actor político y la correlación de fuerzas está de su parte. No, espera: el gigantesco monto de dinero que mueven y con el que exigen el desmantelamiento del Estado de bienestar es exactamente nuestro propio dinero, nuestros ahorros, seguros y pensiones. Por eso hace falta no votar con un papelillo en la urna, sino con nuestro dinero, como hicieron los americanos el día 5 de noviembre, el día de Guy Fawkes, donde se cerraron cuentas por valor de más de 50 millones de dólares. En el 2010, 600.000 nuevos clientes habían abierto una cuenta en las credit unions (cooperativas de crédito). Tan sólo en el mes anterior al National Bank Transfer Day, ya tenían 650.000 nuevas cuentas, 4500 M de dólares. Las historias de los clientes cerrando sus cuentas son de lo más rocambolescas: el banco llamando a la policía para que los detuviera, diciéndoles que «no pueden ser cliente y manifestante al mismo tiempo», que «ya volverás», ofreciendo a devolverles las comisiones, o directamente cerrándoles la puerta para que no entraran. Se trata de romper el monopolio financiero no desde arriba, sino desde abajo. No de asustarles, sino de directamente quitarles el poder del que tanto nos quejamos.

Una de las características más notables de OWS es que ostenta un vago programa izquierdoso, pero en absoluto keynesiano-socialdemócrata: siempre muchos carteles de End the Fed y contra el endeudamiento público. Tesis, antítesis, síntesis: Occupy rompe la dicotomía entre socialdemocracia y neoliberalismo y la supera, espontáneamente, sin la necesidad de ningún discurso intelectualizador en una torre de marfil, porque en su mismo núcleo está la certeza de que el sistema ha sido capturado por una élite de dos caras, tanto política -Washington- como económica -Wall Street. Ya no son políticos intentando regular el mercado, ni empresarios quejándose de la ineficiencia de lo público, sino la misma clase que periódicamente va de una orilla a la otra.

Se trata de romper el tabú de Fukuyama de que estamos en el final de la historia. Al contrario, parecemos maldecidos por un chino: ciertamente, estamos viviendo tiempos muy interesantes. Ya no se trata de entregar un cheque en blanco al gobernante de turno y esperar a que llegue el cambio; hay que tomar la iniciativa y reivindicar, no sólo política sino también económicamente, nuestro estatus de ciudadanos. Reclamar lo que es nuestro, prescindiendo de las densas redes tejidas por las élites en las que nosotros estamos secuestrados: más cooperativas integrales, como en Catalunya o Emilia-Romagna, más colectivización de servicios públicos. Es un camino largo, pero excitante – la alternativa al discurso de no hay alternativa que sí que es el hundimiento.

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Una buena noticia

21 julio 2011

No mucha gente, aunque sea reciamente española, va a votar a un corrupto juzgado y declarado culpable, de modo que al fin y al cabo cualquier dimisión de un cargo público se puede considerar motivada por mero cálculo electoralista, pero para ahorrarnos las dudas Paco Camps ya se ha ocupado de explicitarlo: me sacrifico para que Rajoy pueda ganar las próximas elecciones generales. Todo un caballero. Nada de para preservar la honorabilidad de la institución a la que represento, ni la de los valencianos. Sólo para que el PP no pueda bajar en votos desgastado por la imagen de un presidente autonómico en el banquillo. Sí que era molt honorable el tío. Declarándose inocente contra toda evidencia en el sumario, negándolo todo, sin importarle la terrible mancha al prestigio de la institución y al suyo propio que conlleva esta «mínima» sospecha -aunque llamarla sospecha es quedarse bastante corto- de corrupción. Haber sido sobornado a cambio de adjudicarles obras públicas.

En todo caso, es una muy buena noticia que al fin un cargo público tenga que rendir cuentas y dimitir – un paso más para alejarnos de Libia y acercarnos a Suecia: esto es la auténtica esencia de la democracia, el control de la política por los ciudadanos. Ahora sólo faltan, por citar dos casos que ahora me vienen a la cabeza, las dimisiones de Felip Puig (conseller de Obres Públiques cuando el 3% de Ferrovial a través del Palau de la Música de Millet, además de un brutal salvaje sin aprecio por la vida humana y un incompetente, como ha demostrado hace poco) y Artur Mas (beneficiario de una cuenta bancaria destinada a la evasión fiscal). A ver si aprenden de sus íntimos compañeros en el Parlament de Catalunya, los mismos del Estatut al Constitucional, los mismos que les están ayudando a desmantelar a Catalunya, en su peculiar concepción de lo que es «su defensa» con la que tanto se llenan la boca.

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Parov Stelar – Paris Swing Box (EP)

5 mayo 2011

El nuevo EP de Parov Stelar (electroswing, nujazz), un discazo. Os lo podéis bajar aquí. Cómo mola.

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No volem viure a la “millor botiga del món”: CUP – Alternativa per Barcelona en las municipales

15 abril 2011

Si consideras que el actual Ayuntamiento está ahogando a Barcelona con sus fascistoides ordenanzas cívicas, que se carga la ciudad cerrando locales culturales, artísticos y sociales porque no tienen las múltiples licencias que exige (y con las que trafica de modo delictivo), que promueve un modelo económico que reprime la creatividad y beneficia la mediocridad y el dinero fácil a base de especulación inmobiliaria y exprimiendo a una masa de turistas que no aportan a la ciudad más que dinero, que entiende como «participación democrática» cualquier cosa que pase indefectiblemente por su filtro institucionalizador, no votes las derechas que crearon la crisis. Vota izquierdas, independentistas y anticapitalistas: CUP – Alternativa per Barcelona (Revolta Global – Esquerra Anticapitalista). Aquest any, sí!

«La crisi actual ha posat de relleu, ara més que mai, l’esgotament absolut del model de ciutat que s’ha estat dissenyant en les darrreres dècades. Una Barcelona d’aparador, “la millor botiga del món”, basada en la promoció de la “marca Barcelona” i del turisme, on especulació immobiliària, destrucció de l’espai públic, desigualtats socials i consumisme són l’eix d’un model de ciutat ecològicament i socialment insostenible.

L’actual “model Barcelona” s’ha construit amb la participació activa de l’esquerra hegemònica, convertida, des de fa temps, en una simple gestora dels interessos del capital. Aquesta esquerra, intitucionalitzada, professionalitzada.., no serveix com a instrument per a transformar la societat i millorar les condicions de vida dels i les ciutadanes de Barcelona.

Davant aquesta situació cal anar avançant en la construcció, a la ciutat, d’un pol alternatiu lligat a les lluites socials, arrelat als barris, al territori, als centres de treball i d’estudi, que no participi en la gestió de l’actual sistema, sinó que vulgui transformar-lo, des de baix i de forma participativa. Barcelona està orfe de referents polítics alternatius que defensin un altre model de ciutat allunyat dels interessos del capital i de les minories privilegiades.

Revolta Global-Esquerra Anticapitalista ve treballant des de fa temps per a construir, a la ciutat de Barcelona, una alternativa anticapitalista, feminista, ecologista, antiracista i internacionalista sorgida de la confluència de diverses organitzacions, sectors i col•lectius. En aquesta perspectiva, a les properes eleccions municipals del 22 de maig Revolta Global-Esquerra Anticapitalista participa a la candidatura CUP-Alternativa per Barcelona, nascuda de l’acord entre la CUP i Des de Baix.

Si vols donar-nos un cop de mà a Revolta Global-Esquerra Anticapitalista per fer escoltar una veu crítica a les eleccions municipals a Barcelona que trenqui la sinfonia monòtona dels partits tradicionals, escriu-nos i envia’ns la teva firma a: anticapitalistesbcn@revoltaglobal.cat

Necessitem ajuda per a construir una alternativa entre tots i totes.»

Pues eso. Más claro, agua. El 22 de mayo, vota CUP – Alternativa per Barcelona.

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Qué bueno es Otis Redding

25 febrero 2011

Try a little Tenderness, un día antes de que se estrellara su avión en Wisconsin, en 1967.

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#nolesvotes [otro cine y otra música, please]

23 febrero 2011

No te pedimos el voto para ningún partido concreto, ni que votes en blanco, ni que te abstengas, sino que te informes para comprobar que existen alternativas.

Iniciativa #nolesvotes

Pues eso, no votes a PSOE, PP y CiU en las próximas elecciones municipales por haber aprobado la ley Sinde-Biden [Biden por el vice americano que impuso esa ley según el Cablegate]. Y es que esto de saltarse las garantías democráticas para establecer una censura a la china (es decir, sin aval judicial, sólo administrativo) de Internet está pero que muy feo, pero es que si además la razón esgrimida no es algo loable como la estabilidad del país (en plan Mubarak), sino el afán de lucro de unos pocos el tema ya es de traca.

Me apetecía ir a ver Chico y Rita de Fernando Trueba, pero después de sus muy acertadas declaraciones donde lamenta vivir «en el único país donde te roban y además te insultan» en las que como es habitual en ese sector es muy probable que confundiera víctimas y ladrones, pues le haré boicot, igual que Bollain. El cine español es esencialmente un atraco a mano armada a los ciudadanos, que pagamos doblemente por él: la entrada en sí (recaudación de 77,5 M€) más las subvenciones directas (121 M€), además del dinero por ley de las televisiones (200 M€). No contentos con esto, montan sistemas de financiación totalmente opacos (=Gürtel, =Wall Street) en el que se gana dinero no gracias a las entradas sino a las subvenciones en sí. Un escándalo. No contentos con esto, aplican el totalitario y contrario a la UE principio de culpabilidad para aplicar el canon digital a cualquier medio, no sea que vayamos a copiar, pero es además, ¡copiar es totalmente legal cuando no hay afán de lucro! No es de extrañar que el único de la banda que se decidió a transigir con los malvados internautas se cambiara de bando. Es que además no tienen ni idea de en qué consiste eso de Internet.

Precisamente es gracias a Internet donde es realizable el sueño ilustrado de la Biblioteca de Babel, donde el acceso a la información fuera totalmente libre y tiene un coste de distribución casi nulo. Ni Mubarak ni Obama fueron capaces de frenar la revolución egipcia alegando islamismo radical, porque todo el mundo sabía que era de carácter cívico y democrático gracias a twitter. Los intermediarios del cine y la música ya no pueden ejercer su particular dictadura sobre los nuevos artistas, porque éstos pueden optar a la difusión alternativa que Internet les brinda. De ese modo, se pueden proponer, fácilmente, nuevos modelos sostenibles de distribución de cultura:

  • Música: volver a los conciertos el porcentaje que gana el artista por concierto es muy superior al que gana por los discos, ya que esos beneficios van a parar sobre todo a la discográfica. Pero ahora resulta que los costes de distribución de un disco son cero y el consumidor por eso decide pagar cero por ellos en un sano ejercicio de libre mercado: el objetivo del álbum (la producción del cual puede costearse con los mismos conciertos) no debe ser ganar dinero, sino tan sólo la difusión. Los beneficios son claros: ausencia del mediocre instrusismo de las discográficas y promoción de una cultura de la música en directo. Ya hay discográficas que apuestan con mucho éxito por este modelo, mucho más democrático y creativo.
  • Cine: acabar con el modelo de los cines de estreno porque los cines de estreno son un timo. Si las películas son tan caras, ¿por qué se hacen tantas?La oferta de cine tiene que basarse en el amplio repertorio filmográfico desde los hermanos Lumière hasta hoy. Hitchcock, Hawks, Coppola, Kurosawa, Truffaut, ¿por qué ya no se ofrecen? Las copias están ahí. Y ya puestos, ¿qué pasa con las series de calidad? Estoy dispuesto a pagar para ver capítulos de series tan buenas como the Wire o Roma. Sí pueden existir modelos alternativos y sostenibles. Al final de la escapada de Godard costó 6400€ actuales, y esto se puede financiar fácilmente con crowd funding. Crear cines populares, de barrio, con ofertas más sensatas, buenas y completas que las de los actuales y con las cuotas de socio, entradas, etcétera, aporten dinero para la creación audiovisual.

Porque el arte no es afán de lucro. Teóricamente, el artista crea porque siente que es su vocación. Crear es un privilegio. Es, quizá, el gesto definitivo de la persona, donde sus actos son profundamente suyos y no mal copiados de otros sitios. Si se trata de trabajar no para crecer y crecer y crecer sino para vivir tranquilamente, siempre es posible un espacio y tiempo personales para la creación de arte. Es, no es coña, el ora et labora benedictino. Así que se trata de proporcionar modos de producción artística que sean sostenibles y basados en los principios de la libre expresión y la creatividad, no maneras de lucrarse con algo tan etéreo y subjetivo como es la creación artística. Un eficaz método para promover ese cambio de paradigma es el de derribar el viejo, así que de ese modo, ¡larga vida al P2P! ¡Copiar es bueno! ¡Todos a copiar!

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¡No hay alternativa! [Túnez: 23 días; Egipto: 18 días]

11 febrero 2011

Decía Thatcher allá en los ochentas. La reforma laboral, el pensionazo, los recortes sociales, la privatización de las cajas, la ley Sinde, etcétera, se dedican a institucionalizar un neofeudalismo de facto sin aparente alternativa posible, a cargo de una amorfa entente Estado-Mercado, representante de una privilegiada oligarquía que vive a costa de las fuerzas productivas de la sociedad, los trabajadores. Mientras los pueblos de los países árabes o China vislumbran la democratización, las sociedades europeas viven estancadas, descontentas y frustradas. Parece que cualquier copo de nieve que cae vaya a desencadenar, como en Túnez o Egipto, una avalancha de sucesos críticos, de protestas y rebeliones que hagan caer al régimen. Y el copo de nieve cae, pero no pasa nada, y todo sigue igual. Porque, como dijo Poch, las revoluciones no ocurren causadas por extrema miseria y frustración, sino por las expectativas de un futuro mejor. ¿Y qué futuro mejor se propone desde la otra orilla?

No hay alternativa, decía Ben Ali a los tunecinos. No hay alternativa, decía Mubarak a los egipcios. Pues bien, ¡jodeos! Los dictadores han caído y, aunque con casi tres décadas a sus espaldas cada uno, su caída ha durado poquísimo: 23 días en Túnez, 18 días en Egipto. Nos dicen a nosotros, también, que no existe alternativa. A lo que no hay alternativa es al cambio, dicen entonces los partidarios de un sistema más justo, eficiente y sostenible que el capitalismo occidental. ¿Pero qué tipo de cambio?

Para empezar, reformas tradicionales y auténticamente socialdemócratas, más ahorradoras que los salvajes recortes sociales decretados el 13 de mayo del 2010 (fuente: popota, LPD), a las que podemos añadir la reciente reforma laboral para poder despedir libremente, que sólo ha servido para aumentar paro y precariedad laboral. Cabe recordar que es en los países donde se destruye menos empleo son aquellos donde el trabajador está más protegido, no al revés…

  1. Recuperación del impuesto de patrimonio vigente durante el mandato de ese socialdemócrata llamado Ansar y eliminado por el PSOE, que podría aportar 1.800 millones de euros.
  2. Recuperación del tipo máximo del IRPF vigente durante el mandato del socialdemócrata Ansar y que al grito de “bajar los impuestos es de izquierdas” aprobó ZP, de lo cual se podrían obtener 2.300 millones de euros.
  3. Recuperación de la normativa de impuesto de sociedades vigente durante el mandato del socialdemócrata Ansar, y que fue sometida a una poda en la misma reforma fiscal mencionada en el apartado anterior que, según informe del propio gobierno, permitiría obtener 8.100 millones de euros. Sin contar, eso sí, las rebajas que ha ido introduciendo posteriormente el gobierno.
  4. Recorte a la mitad de los 6.000 millones de euros de dinero público que anualmente recibe la iglesia católica, apostólica y romana, aumentados después del último acuerdo con el PSOE.
  5. Cancelación de la cada vez más impopular Misión de de Paz en Afganistán, que supone un coste de 400 millones de euros según comentaba esta semana el diputado Joan Herrera.
  6. Recuperación del impuesto de sucesiones vigente durante el mandato del socialdemócrata Ansar, que en sus buenos tiempos suponía más de 4.000 millones de euros.

Pero estas reformas en ningún caso revierten el pervertido actual estado de las cosas, un auténtico antiguo Régimen que derribar. Las propuestas realmente radicales consisten en la constitución de una nueva economía basada en los principios democráticos y humanistas, fundamentada por lo tanto en la figura empresarial de la cooperativa, que por cierto es la que ha crecido más durante la crisis:

  1. Soberanía alimentaria: cooperativas de producción y consumo (productos locales y ecológicos, sector que estos tiempos experimenta ya un gran crecimiento, hasta  en Estados Unidos)
  2. Independencia energética: cooperativas de producción energética (solar y minieólica) para comunidades pequeñas, uso de transportes alternativos (bicicleta) y fomento del transporte público
  3. Democracia directa y participativa: asambleas populares en cada barrio para decidir la agenda política y el uso de los presupuestos municipales (ejemplo de Porto Alegre). Tomar el poder a nivel local (Ayuntamientos) y dar expresión política a los movimientos cooperativos, construyendo un sistema auténticamente desde abajo
  4. Vivienda digna: Plantillas urbanísticas destinadas a fortalecer el tejido social, basadas en un modelo de barrio. Vivienda barata y libre de hipotecas, basado en el modelo de Cooperativas de Uso
  5. Información y cultura libres, basadas en el libre intercambio. Abolición de los mass media. Neutralidad de Internety constitución de un «microperiodismo de blogs». Mejor los directos que los enlatados.
  6. Banca ética, subordinada a los intereses de los ciudadanos y no al servicio de la oligarquía, como el Proyecto Fiare.

En suma, una nueva fase civilizatoria que supere el turbocapitalismo depredador. Como ya dijo Marx, el capitalismo es, tan sólo, una fase más en la historia humana, totalmente imprescindible para acometer una esencial modernización y democratización de nuestra sociedad, pero que debe ser superado: llega un momento (entre 10.000 y 13.000 dólares de renta) en qué riqueza y felicidad dejan de estar correlacionadas: ser más rico ya no nos hace más felices. El PIB americano se ha doblado desde los años cincuenta, pero la gente que se declara «feliz» siempre se mantiene en la misma proporción y la que se declara «muy feliz» incluso ha bajado». Se tiene que cambiar, porque el sistema es insostenible y ya no genera más felicidad. No hay alternativa. En plan más filosófico, es imperativo superar la omnipresente sociedad de masas actual, recuperar los valores humanistas e ilustrados que ya habitaban en el centro de nuestra cultura e introducir el valor de la cooperación, de la armonía social y con la naturaleza.

Repito: Túnez, 23 días. Egipto, 18 días. El poder del pueblo sí existe. Ahora nos toca a nosotros poner el contador de aquí a cero.

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Somnis de somnis

10 febrero 2011

Nunca había ido al Círcol Maldà, en la plaça del Pi. Escondido dentro de las galeries Maldà, es un teatro muy pequeño, una sala donde apenas caben veinte sillas, de paredes verdes y decoradas hasta el exceso con viejos cuadros de estilo entre académico y anticuado. Muy acogedor todo. La obra, Somnis de somnis, es una adaptación teatral de la novela de Antonio Tabucchi, donde Freud psicoanaliza los sueños de veinte artistas, de los cuales en la obra teatral aparecen cuatro:

  • Cecco Angiolieri, la contraparte rebelde de Dante: si yo fuese fuego, haría arder al mundo
  • Giacomo Leopardi, el pesimista y erudito poeta romántico: Hoy no envidio ya ni a los necios ni a los sabios, ni a los grandes ni a los pequeños, ni a los débiles ni a los poderosos; envidio a los muertos, sólo por ellos me cambiaría
  • Vladimir Maiakovski, el poeta futurista de la revolución bolchevique:

    "Cómo hacer poemas"

  • Fernando Pessoa, el portugués que trató su desorden múltiplo de personalidad a base de literatura: Ya dije que no quiero nada. ¡No me vengáis con conclusiones! La única conclusión es morir

Cada uno de los sueños sigue un esquema lineal, claro y sencillo, donde el artista va recreando su sueño mientras se va usando simultáneamente la labor actoral, la música en vivo y la proyección de imágenes en una pantalla traslúcida. El ritmo es pausado, tierno, juguetón y agradable, pero los clímax de Angiolieri y Maiakovski son preciosos, casi violentos, aunque nunca llegan a pasar de la raya. El aire tremendamente nostálgico de Leopardi emociona. La obra, en suma, despierta una ternura bastante particular, con cierta atmósfera de sombras chinescas o de teatro de marionetas. Quizá para mi gusto personal el estilo es demasiado intelectual, frío, como circense, en el sentido en que los actores actúan, como títeres manejados por el libreto del texto; personalmente me va más el estilo Stanislavski, salvaje, visceral, donde el actor se olvida a sí mismo y se fusiona con el personaje y deviene carne sobre el escenario. Pero si a mí, que me gusta más ese otro rollo, me encantó la obra y con una tremenda resaca, supongo que a vosotros os entusiasmará, de modo que no puedo dejar de recomendárosla. Comprad las entradas rebajadas de precio por aquí y disfrutad bien lejos del Teatre Nacional.