h1

¿Eres de KAS naranja o KAS limón?

19 septiembre 2010

“The man who never alters his opinion is like standing water, & breeds reptiles of the mind.”

William Blake, Marriage of Heaven and Hell

Un curioso proceso social atenaza no sólo España, sino muchas otras sociedades modernas (la primera en la que pienso es EEUU o Venezuela): la división total de éstas en dos bandos muy bien diferenciados, con unas posiciones muy claras (religión, immigración, Israel, impuestos, protección social, etc), tan claras que parecen caricaturas y más que visiones en un debate lúcido son un juego infantil entre un nosotros y un vosotros que obviamente siempre termina en conflicto. ¿Eres de KAS naranja o KAS limón? Y en función de lo que uno escoge tiene que comulgar con los mantras de turno.

"Pues yo era de KAS naranja"

Me sorprende cómo la gente se presta tan rápidamente a este juego perverso, que simplifica hacia extremos caricaturescos lo que tendría que ser una discusión profunda de temas complejos. Pero también es sorprendente que a nivel colectivo las propias dinámicas sociales tiendan a esta división de la sociedad en dos, como si fuera un atractor estable de las múltiples opciones políticas, como si el equilibrio bipartidista fuera lo más estable en una sociedad aparentemente plural.

Al final, es uno mismo que tiene que tomar una decisión, realizar un gesto de honestidad con uno mismo y con la propia comunidad que habita, y buscar el camino que le ofrece su espíritu crítico, aunque sea separarse de estas dicotomías facilonas.

En España esto ocurre de un modo dramático, en plan cainista, entre dos bandos bien diferenciados, PP y PSOE, entre la Brunete mediática de los primeros y el conglomerado PRISA más Mediapro, entre el avorto no y el avorto sí, entre el catolicismo y el laicismo, entre neoliberales y socialdemócratas, entre nacionalistas – y siempre que uno plantea un discurso que se intenta encasillar en uno de estos bandos, clasificar, etiquetar de KAS naranja o KAS limón, a ver, como para poder simplificar el tema: oestásdeacuerdooendesacuerdo o oconmigoocontramí.

Paradójicamente, este dualismo estúpido es la situación más estancada, más agonizante, que se puede dar: un barco que se va directo contra las rocas con la tripulación discutiendo ensimismada, encallada en los mismos argumentos de siempre, sin intentar ir más allá, en un bucle de palabras que ya han perdido el sentido. Pero lo diabólico de esta enfermedad es que, en definitiva, los dos bandos han llegado a un consenso total e implícito en las cosas esenciales; la crispación es sólo una involuntaria fachada artificial que camufla un estancamiento absoluto en el estado actual de las cosas.

Es triste ver cómo gran parte de la izquierda sociológica (el electorado del PSOE de hecho) se presta a este juego de mierda y cree que todo se resume a esto, a que vienen los malos del PP, para criticarlos y denigrarlos, sin tener en cuenta que al final su partido es el que lleva a cabo las mismas políticas sociales y económicas de extrema derecha. ¿Qué tipo de mecanismo psicológico les permite jugar en esta repetitiva partida sin fin en la que el progreso hacia una sociedad mejor siempre sale perdiendo? Periodistas como Escolar y en mucho menor medida Isaac Rosa y ya después otros palanganeros rollo Manuel Rico dedican páginas y páginas a denigrar los puntos de vista opuestos a los suyos y a argumentar la fortaleza de los propios, labrando esta dicotomía tribal que no lleva a nada. ¿Será el carácter mediterráneo?

Como en el tema de las reivindicaciones catalanas, en territorio españolista todo se simplifica en el esquema de las viejas peticiones de privilegios del nacionalismo catalán y vasco y así es fácil caracterizarlo y atacarlo. ¿Cuál puede ser el mecanismo psicológico contrario que despierte la individualidad creativa y no la anestesíe? ¿Por qué siempre ahogar el espíritu crítico en las estúpidas dinámicas de la masa? En el fondo, la verdadera dicotomía no divide a partidarios de uno y otro bando, sino a quiénes quieren escapar de este secuestro mental para ser constructivos y los que no.

Al final, me recuerda la última pregunta que le hicieron este jueves al magnífico periodista Rafael Poch, alguien que ha sabido escapar y sigue escapando de los marcos conceptuales cerrados, que no van más allá de propagandas baratas y esquemas simplistas:

“Pero tú, al final, ¿no te sientes solo?”

2 comentarios

  1. […] en decir Diego donde dijeron digo en espectaculares mourinhismos discursivos de carácter tribal -yo soy de KAS naranja y tú de KAS limón, y tan cómodamente están en su sillón que no dudan en calumniar y ridiculizar los pocos soplos […]


  2. […] en decir Diego donde dijeron digo en espectaculares mourinhismos discursivos de carácter tribal -yo soy de KAS naranja y tú de KAS limón, y tan cómodamente están en su sillón que no dudan en calumniar y ridiculizar los pocos soplos […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: