h1

Sobre los epiciclos ptolemaicos y la teoría económica neoclásica

21 mayo 2010

¡Tasar las rendas del capital no tiene sentido!

Leyendo el blog de Citoyen, no deja de ser preocupante que justifique sus postulados de economía ortodoxa como si de la ley de la gravedad se tratase. Su ideología hipereconomicista tiene una gran consistencia lógica (aunque justifica muchas cosas que actualmente el sentido común dice que son ilegítimas), pero es que la teoría ptolemaica de los epiciclos (vaya, la geocéntrica) también era consistente y mira, pues va a ser que no.

Siempre que uno lee sobre teoría económica neoclásica, se asusta en encontrar que detrás de lo embrollado hay unas suposiciones básicas totalmente fuera de la realidad, como que los agentes que operan en el mercado son totalmente racionales e informados y tratan de maximizar su propio beneficio (ie son egoístas). Esto no tiene ni cap ni peus y es contrario a lo que dicen los estudios científicos (los seres humanos no son “racionales”, como se entendía antes, como se desprende de los experimentos en teoría de juegos; siempre hay pérdida de información en el mercado sobre la oferta y la demanda). Uno se asusta porque los agentes económicos están funcionando con unas teorías claramente erróneas y mucha gente depende de ello. Supongo que por eso se dice aquello de “coge un mono, enséñale a decir oferta y demanda y ya tienes un economista”.

Además de estar basada en principios erróneos, la teoría neoclásica ignora la esencia de las estructuras sociales (entre ellas el mercado); que son “problem-solving organizations” (Tainter 1988) en las que se trata de movilizar y coordinar el trabajo colectivo a gran escala. Los “agentes económicos” de Citoyen no dejan de ser esto, coordinadores de las diversas actividades sociales, y ahora mismo están teniendo una conducta abiertamente anti-social. No sólo no pagan impuestos sino que además perjudican a la sociedad que teóricamente coordinan, no sólo a corto plazo (actual crisis) sino también a medio plazo (crisis energética, etcétera), además de lo poco equitativo que resulta el reparto de beneficios en la sociedad (si es justo o no, es un juicio moral; pero si hay una mayoría que cree que no es equitativo, tiene que haber mecanismos represivos para convencerlos, que ahora faltan y no como antes en el s XIX, cuando el Estado defendía los intereses de la clase burguesa). Supongo que éstas eran “las contradicciones inherentes del capitalismo que provocarán su colapso”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: