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Bonus Track: recuperar la dimensión local

22 enero 2010

Uno de los temas más interesantes de la ciencia actual es comprender la transición pluricelular, eso es, el paso de tener colonias de células indiferenciadas a un organismo donde cada célula está especializada con su función. La verdad es que la agregación de individuos, la división del trabajo a nivel económico, siempre ha sido un buen camino para la gestión más eficiente de los recursos, es decir, para una mejor economía. La cooperación es una buena estrategia para un jugador egoísta, al fin y al cabo: en esto consiste el capitalismo, en el trabajo mano a mano de asociados egoístas. Nosotros, tiernos amantes de la autogestión, tendríamos que ser firmes partidarios de un mercado totalmente libre y desregulado, la eficiencia del cual genera cooperación y buena gestión en los recursos. No en vano existe el anarcocapitalismo. Paradójicamente, por otra parte, la izquierda parlamentaria mezcla planificación estatal y acción local en el mismo discurso; en la línea más tradicional defendíamos que el mercado, por su misma dinámica, genera injusticia. Y aquí está la clave: en el libre mercado, pensado como un sistema esencialmente local por sus primeros teóricos, los agentes económicos y el capital van juntándose gradualmente por mor de la eficiencia económica hasta generar grandes conglomerados multinacionales, que pierden totalmente de vista la dimensión local de la sociedad y terminan ejerciendo cierta planificación global de la sociedad desde un gran poder económico libre de control democrático. En este sentido, perder la dimensión local va totalmente asociado al consumo insostenible de un ambiente con el que se ha perdido contacto, como también a considerar al ser humano, al que ya no se ve el rostro, como un instrumento al servicio del sistema.

MARX IS BACK!

If these folks want a fight, it’s a fight I’m ready to have

Barack Hussein Obama

La cuestión es, por tanto, cómo evitar que un sistema que funciona libre y autogestionado caiga en estas gigantistas dinámicas de deslocalización. No es un problema nuevo. Por un lado, los señores de la guerra feudales gobernaban el territorio impunemente (y libremente), en la  ausencia del poder centralizador de Roma, ya colapsado. Por el otro lado, las civilizaciones demasiado grandes e intercomplejas colapsan, por su vulnerabilidad y sus problemas logísticos de mantenimiento. Los seres pluricelulares que ha creado la biología tienen tamaños bien definidos, pero tienden a agregarse.

la Constitución Romana

En este sentido, fue precisamente la República Romana, en su aplicación de las redes regulatorias al plano político, la gran descubridora de la necesidad de construir complejas balanzas de poder que en su autoregulación evitaran la acumulación ilimitada de poder político. Este pilar básico y sagrado de la política romana es lo que defiende Brutus al asesinar a César, aunque hace ya un siglo que está desmoronándose. Es el principio político de la separación de poderes, tan mal aplicado por las sociedades democráticas continentales, como bien aplicado por los Estados Unidos. La raíz de la bifurcación se encuentra en la Historia: el Parlamento europeo, considerado reflejo de la soberanía popular, tenía la legitimidad moral y obligación de ir concentrando el poder político en detrimento del Rey, un poder que en ausencia de un monarca político ahora ejerce sin control, porque elige los jueces y los gobernantes. Estados Unidos, fundado como República, implantó desde el primer momento esta compleja balanza de poderes políticos (que ahora se va a cargar la reforma sanitaria de Obama, pero que también rechazó recompensas millonarias a los bancos cuando Bush).

Es curioso, por lo tanto, de que históricamente se haya vigilado tanto el poder político, pero dejado hacer al económico, cuando de hecho se rigen por las mismas dinámicas de cooperación y acumulación. Una red regulatoria en política o economía no es ninguna imposición a la libertad, sino un sistema que optimiza los recursos. Ahora, a lo que venía, a hablar de mi libro, a las propuestas para una economía más local, autogestionada y autoregulada:

  • Evitar la marginalidad: How a Basic Income Program saved a Namibian Village, donde un par de cooperantes convierte a una sociedad marginal y empobrecida en un pueblo lleno de emprendedores a partir de un programa de renta básica de sólo 9 euros por persona. Mohamed Yunus, banquero e incentivador del desarrollo social y económico mediante el microcrédito.
  • Producción y consumo de energía: Una ‘comuna’ para vivir del aire, donde 100 personas se asocian en una cooperativa para comprar un molino de viento, que generará suficiente energía para ellos y excedentes que Endesa está obligada a comprar a muy buen precio por ley.
  • Cooperativas de consumo: un ejemplo es la Cooperativa Germinal de Barcelona, dedicada a un consumo local (por lo tanto sin transporte largo y costoso a nivel energético) y responsable (gestión más eficiente de los recursos).
  • Democracia participativa: Porto Alegre, ciudad de Brasil del tamaño de Barcelona, implantó los presupuestos populares que se decidían directamente, sin representantes. Es necesario implantar un federalismo real, basado en el principio de subsidiariedad y en la democracia directa. Hoy día, la tecnología lo permite: es más, en Internet los blogs ofrecen un espacio de debate e información único.
  • Nuevas teorías y más propuestas para una sociedad más democrática: el librillo Democràcia Econòmica. Vers una alternativa del capitalisme. Sobre la necesidad imperiosa de recuperar la capacidad de acción colectiva (ie política) de nuestra sociedad, Colapso, de Jared Diamond. Otras propuestas catalanas de reforma para una democracia radical en la Fundació Catalunya Segle XX1.

El nuevo discurso de la Izquierda pasa claramente por integrar estas propuestas y proveerles de un fundamento teórico, recuperando la iniciativa en el plano político que se perdió cuando el primer ciclo histórico fue finalizado. Ya no tiene sentido de seguir considerando a la izquierda parlamentaria, estatalista y sometida a anacrónicos dilemas políticos, como izquierda.

2 comentarios

  1. […] Més a Apunts sobre l’abisme […]



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